SOCIEDAD › CAROLINA PíPARO APUNTó CONTRA EL EMPLEADO Y EL ABOGADO ANUNCIó QUE PEDIRá SU DETENCIóN

Otra vez el cajero del banco en escena

La mujer que perdió el embarazo tras una salidera relató ante una fiscal el momento en que retiró la plata y el robo posterior.Dijo que se sintió intimidada por un cruce de miradas del cajero.

Protegida por cuatro uniformados, Carolina Píparo entró en la fiscalía de Ana Medina, que subroga al polémico fiscal Marcelo Romero, para salir una hora y media después. En ese lapso, ajustó su testimonial, en la que apuntó contra el cajero: dijo que se sintió “señalada” por él y que hubo “un cruce de miradas” que le pareció sospechoso. Su abogado, Fernando Burlando, al término de la declaración, adelantó que pediría la detención del cajero. Por otro lado, pidió la suspensión de la rueda de reconocimiento, en la que Píparo debía intentar reconocer en un grupo a quien efectuara los disparos en contra de ella. Según Burlando, “Carolina no se encuentra en un buen día y las imágenes le dan vueltas y se le confunden en la memoria. Hay que comprenderla, está con mucho miedo de salir a la calle”.

Ya antes de que Carolina Píparo llegara a la fiscalía platense de Ana Medina, Burlando anunciaba que tras la declaración “es probable que pida nuevas detenciones”. En realidad, se supo luego de la declaración, no se trataba de un personaje nuevo en el organigrama de la banda sino de uno que había sido situado sobre el escenario por las declaraciones de la madre y el marido de Píparo, que fueron contempladas inicialmente por el fiscal Romero, aunque luego desistió de avanzar sobre esa pista. Sin dejar de lado la hipótesis, en realidad la acusación contra el cajero surgió en el momento en que no había culpables detenidos y el cajero parecía el que estaba más cercano para echarle mano. Apenas lo citó a declarar, Romero desestimó su detención por falta de argumentos.

Ayer, Píparo retomó esa línea al contar ante la fiscal cómo ocurrió el episodio en que fue a la sucursal del banco el 28 de julio a retirar 20 mil dólares, pero el cajero le dijo que debía haber avisado antes y que no podía darle esa suma. “Me dijo que no la tenía disponible y como máximo me podía dar diez mil dólares. Sin ánimo de discutir ese día por la panza (estaba embarazada de 39 semanas), le pregunto cuándo puedo retirar el resto y me dice mañana a la misma hora”, aseguró la mujer en su declaración.

Y añadió: “Me dice (el cajero) si mejor no quiero llevarme todo mañana y le digo que no, que quería llevarme los diez mil dólares”, por lo que le pidió que al otro día “lo vea a él”. “Cuando entro al banco –continuó– noto que el cajero me mira y yo lo miro”, y luego “atiende a una persona que estaba delante” de ella en la fila. Precisó que “cuenta dos veces los dólares en el contador de billetes, para mí se veía mucho la plata, y por eso apoyo el brazo en el mostrador con la intención de tapar”. “El miraba constantemente hacia la izquierda, por lo cual yo también miro pero no veo nada, sólo dos personas esperando”, detalló.

Aseguró que cuando se dirigía a su casa junto a su madre comentaron que el cajero no la miraba y que era “medio tosco para dar la plata”. Píparo ratificó además que tras el asalto, el primer día que estaba en terapia intensiva le dijo a su marido: “Fue el cajero”. Además reiteró que fue ese empleado de la sucursal bancaria quien le dijo la hora en la que debía ir para retirar el dinero.

Luego de la declaración, Burlando sostuvo que Píparo “ha mermado su capacidad de memoria. Se acuerda cosas que antes había olvidado, y no recuerda otras que antes recordaba. No tenga dudas. Hay una cuestión psicológica de negar episodios de tanta violencia y agresividad vividos. Lo que no recuerda con claridad es la agresión, ni siquiera recuerda el momento del disparo”. Burlando hizo hincapié en el estado físico y emocional de Píparo: “El cuerpo de Carolina es una cicatriz, tiene marcas en todos sus miembros, en todo su cuerpo, cortes de toda naturaleza, su cabeza está toda cosida por los golpes innecesarios que recibió y todas las prácticas médicas que le han generado”.

Entre tanto, el defensor de Carlos Burgos, acusado de disparar contra la mujer, Rubén Carrazzone, sostuvo que Píparo “sacó a mi defendido de escena porque no ha podido decir cómo era su agresor. Se refirió a él como un hombre de tez blanca y mi defendido es moreno. Lo que a esta defensa le interesa es que se refiere a un hombre de tez blanca y mi defendido, sabemos, es un chico de tez bien morena”. Carrazzone cargó además contra Romero: “En los años que tengo de abogado no he visto nunca que se haga un árbol genealógico del padre de Burgos para saber cuántos hijos tiene, y si eso no es racismo de parte del doctor Romero, yo no sé qué es racismo. Quiere meter presos a todos los negros”. Burlando respondió en defensa de la actuación del fiscal, que ayer no participó por encontrarse de licencia.

En su declaración, Carolina Píparo describió también el momento en el que fue asaltada por dos hombres que se movilizaban en una moto, uno de los cuales le efectuó un disparo en la boca y le robó la cartera con los 10 mil dólares y 13 mil pesos que había sacado de la entidad bancaria (ver aparte). Si bien pudo hacer una descripción física pormenorizada del agresor, aseguró que no quería hacer un reconocimiento, por lo que su abogado solicitó la suspensión de la rueda de personas sobre tres de los imputados prevista para mañana.

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Carolina Píparo llegó protegida por policías bonaerenses.
Imagen: DyN
 
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