SOCIEDAD › DESAGRAVIO A LOS CHICOS DEL JARDIN EL ABUELITO

Diploma, medalla y beso

El gobernador Scioli entregó los diplomas a los chicos de La Matanza discriminados porque sus padres debían cuotas. La ministra de Educación dijo que crearán allí un jardín público.

El acto comenzó cerca del mediodía y el lugar elegido fue la escuela 134 del barrio Independencia.
Imagen: Rafael Yohai.

“En materia de educación, más allá de los contenidos, tiene que haber valores y en este caso se violaron esos valores. No voy a tolerar ningún otro gesto de humillación, maltrato y discriminación hacia los niños.” Con estas palabras, Daniel Scioli, gobernador de la provincia de Buenos Aires, repudió ayer el hecho ocurrido la semana pasada en el jardín El Abuelito, de La Matanza, donde las autoridades les negaron el derecho de recibir diplomas y medallas de egreso a niños de preescolar por tener cuotas impagas. En este sentido, Scioli, junto la directora general de Cultura y Educación de la provincia, Silvina Gvirtz; el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza, y autoridades educativas locales, realizaron un acto de “desagravio” al entregarles esas distinciones.

El acto comenzó cerca del mediodía y el lugar elegido fue la escuela 134 del barrio Independencia, en González Catán. No sólo llegaron los padres y familiares de los niños, también se acercaron muchos vecinos.

Antes del encuentro, Gvirtz explicó a Página/12 que la entrega de medallas y diplomas era un gesto de “reparación moral” hacia los niños y sus familias. Además, reiteró que denunció a las autoridades del jardín ante la Justicia y ante el Instituto Nacional de Lucha contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi), para “poder determinar responsabilidades en el acto de discriminación” que sufrieron los chicos.

Asimismo, opinó que “éste es un firme gesto de política educativa, para que nadie vuelva a pasar los límites que colocan a la educación como un bien público, que no puede ser mercantilizada, ni ser objeto de comercio”. Y agregó que lo ocurrido en el jardín fue “un acto discriminatorio por cuestiones socioeconómicas”.

En eso, llegó el turno de los agasajados: los niños de la salita verde. Cada uno de los chicos, todos de 5 años, fue llamado por micrófono para acercarse a recibir su medalla, diploma y la carpeta con sus trabajos prácticos, elementos que les habían sido retenidos el pasado viernes. Los elementos fueron entregados por el jardín privado de González Catán por orden del Ministerio de Educación de la provincia de Buenos Aires.

Luego, las autoridades les colocaban la medalla, les daban el diploma y sus trabajos anuales y los invitaban a sacarse una foto. Algunos, con timidez ante tanta cara desconocida, cámaras y flashes, buscaban con impaciencia a sus padres, que los aplaudían desde los asientos. “Estoy conmovida de ver a mi hijo recibiendo su medallita y diploma como se lo merece. Puedo ver su felicidad y eso me basta”, señaló Ivana Gómez, madre del pequeño Germán.

Además, explicó que “cursar en un jardín privado representa un gran esfuerzo para todas las familias, ya que muchos padres se encuentran sin trabajo y cuesta pagar una cuota de 100 pesos mensuales”. El jardín El Abuelito es privado y no tiene subsidio ni provincial ni municipal.

Por su parte, Karen Martínez, madre de la pequeña Sofía, dijo que está “muy agradecida” con las autoridades provinciales y municipales por haberlos escuchado, ya que con los chicos “no se juega”, opinó. En este sentido, Martínez agregó que el acto de discriminación hacia su hijo y sus compañeros de curso le causó “mucha impotencia”. “Pero tenía la firme convicción de que íbamos a ser escuchados y que el episodio repercutiría públicamente”, apuntó la madre de Sofía.

El hecho tomó fuerza a principios de esta semana gracias a un video publicado por la madre de una de las niñas discriminadas, quien denunció haber recibido “maltrato y humillación”, durante un acto de fin de curso. La filmación muestra a una nena bajando del escenario con su medalla, diploma y bolsa de trabajos y, a pocos metros, dos docentes pidiéndole que devolviera los objetos.

Hacia el final, Scioli afirmó que “más allá de la indignación y la humillación” que le provocó el caso, el gobierno provincial está para “hacerse cargo” de los problemas y además, para “fomentar soluciones”. Y agregó que “es imprescindible trabajar el concepto de educación como bien público, como factor de integración, como la clave del futuro de cada ciudadano”.

Gvirtz se ocupó de darles una noticia a los vecinos: anunció que el próximo año abrirá en el barrio, junto al municipio de La Matanza, un jardín de infantes público “para que toda la comunidad tenga acceso a la educación sin tener que pagar un peso”.

Informe: Sabrina Améndola.

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