SOCIEDAD › LAS TECNICAS PARA ELEGIR EL SEXO DEL BEBE

El dilema del varón o la nena

Los métodos para determinar el sexo de los hijos están cada vez más extendidos en algunos países. Aquí, las técnicas que existen, su grado de eficacia y los mitos en torno de ellas.

 Por Roger Dobson *

Durante miles de años el hombre buscó la forma de elegir el sexo del futuro hijo. A lo largo de décadas, se probaron muchas píldoras, pociones y posiciones con poco o nada de éxito. Ahora es posible en algunos países, con la ayuda de médicos especialistas en fertilidad, usar una selección de embriones para elegir el sexo. Y la demanda de los padres para elegir el sexo de su hijo nunca fue mayor.

Los métodos de elección del sexo, aun aquellos que dicen tener una menor proporción de éxito que el diagnóstico preimplante, están siendo usados cada vez más. Una investigación llevada a cabo entre mujeres infértiles muestra que cuatro de cada diez optarían por elegir el sexo del niño. “Encontramos que el 41% de los pacientes elegiría el sexo si se lo ofrecieran sin costo”, dice Tarum Jaim, especialista en infertilidad de la Universidad de Illinois. “La elección del sexo es un tópico casi tabú para los médicos. Sin embargo, es importante entender el interés del paciente en la elección del sexo por motivos no médicos y hablar sobre las implicancias sociales y éticas antes de que sea demasiado tarde. Hasta ahora, no hay datos que indiquen cuál sería la demanda”, advierte. Los expertos temen que la elección del sexo pueda alterar el equilibrio entre los nacimientos de varones y mujeres.

Aquí, los métodos que ya existen en algunos países, sobre todo en Estados Unidos, donde cada vez más mujeres viajan para acceder a ellos.

- Diagnóstico de preimplantación genética (DPG): Esta es la norma de oro para la elección del sexo. Es exacta, y en el Reino Unido está disponible sólo por motivos médicos, generalmente ligados a desórdenes genéticos sexuales. El DPG involucra la fertilización in vitro, la remoción de una célula de los embriones y el análisis de los cromosomas y el ADN tres días después de la fertilización. Los embriones del sexo deseado también pueden elegirse. La contrapartida es que involucra FIV, tratamiento hormonal y que el porcentaje de embarazos en un ciclo de DPG es de alrededor del 20 por ciento.

- Elección del espermatozoide: El espermatozoide lleva un cromosoma X o un cromosoma Y. Todos los óvulos de las mujeres llevan cromosomas X. Cuando un óvulo se fertiliza por un espermatozoide X, será mujer, mientras que con un espermatozoide Y, un varón. El objetivo de la elección del espermatozoide es para producir una muestra con una proporción más alta que lo normal de espermatozoides X o Y, aumentando las chances de concebir un niño del sexo deseado. La técnica Ericsson selecciona el espermatozoide sobre la base de que los espermatozoides con cromosomas Y nadan más rápido que los que poseen cromosomas X. Para el hombre, implica brindar una muestra de esperma que luego pasa a un proceso de selección. La mujer tiene que pasar por la implantación de inseminación artificial. Se dice que del 70 al 75% de las parejas tienen un bebé del sexo deseado. “La técnica provocó polémica, ya que no es claro cómo funciona, y los intentos por replicar los resultados no siempre han sido exitosos”, dice un informe de la Oficina Parlamentaria de Ciencia y Tecnología sobre selección.

Otra técnica, el método MicroSort, se basa en que el cromosoma X es sustancialmente más grande que el cromosoma Y. Se le añade una tintura al esperma y la idea es que los espermatozoides más grandes, que portan X, se empaparán más y serán identificables antes de ser implantados.

Se dice que los porcentajes de éxito son del 80% para aquellos espermatozoides portadores de X y 73% para los portadores Y. “Es fascinante. Probablemente funciona, y los resultados también son buenos. Aunque la gente debiera saber que no lo es ciento por ciento”, dice Stuart Lavery, ginecólogo consultor en los hospitales Hammersmith y Queen Charlotte en Londres. “La dificultad es que hay riesgos hipotéticos asociados con el proceso y el ADN. El trabajo por el momento fue muy alentador y tranquilizador. Hasta ahora nacieron 358 bebés. Varios viajaron a EE.UU. y pasaron por MicroSort.”

- Timing (Sincronización - momento oportuno): Una rutina muy seguida para maximizar la posibilidad de tener un niño o una niña fue propuesta hace más de 20 años por un médico estadounidense, Landrum B. Shettles. Se dice que es 75% efectiva. Según la teoría, cuanto más cerca de la ovulación se tienen relaciones, mayor es la posibilidad de tener un varón porque el espermatozoide Y es más rápido y llego al óvulo antes. Se dice que tener relaciones sexuales tres días o más antes de la ovulación ayuda a la posibilidad de tener una niña.

John Martin Young, experto en selección del sexo, cree que las parejas tendrián más posibilidades de tener un varón si evitaran las relaciones sexuales alrededor de la ovulación, y es más probable que tengan una niña si tienen relaciones sexuales durante la ovulación. Recomienda a las mujeres que lleven una estadística de su ciclo mensual. “Si los pacientes prestan atención al momento del ciclo, sus posibilidades de concebir el sexo son tan altas como 2 cada 3”, dice.

El método Whelan, que lleva el nombre de la doctora Elizabeth Whelan, es considerado 60% efectivo para varones y 56% para las niñas. También se centra en el momento adecuado de las relaciones sexuales, pero sugiere que los cambios químicos que favorecen engendrar un varón ocurren antes en el ciclo de la mujer. Si se quiere un varón, las relaciones sexuales debían pensarse para que ocurran de cuatro a seis días antes de que la temperatura basal suba. Si uno quiere una niña, hay que tener relaciones sexuales dos o tres días antes de ovular.

- Dieta: Abundan las teorías sobre los efectos de hacer dieta para la selección del sexo, pero hay muy poca evidencia seria. Se dice que los alimentos ricos en calcio favorecen a las niñas, mientras que la carne roja, a los varones. Un estudio sobre dietas basado en 281 parejas llegó a la conclusión de que aquellos que se mantenían en niveles predeterminados de calcio, magnesio, sodio y potasio antes de la concepción tenían un hijo del sexo que deseaban en un 80% de los casos. Un segundo estudio usando una técnica similar descubrió que sobre 47 nacimientos, sólo siete fracasaban en producir el sexo esperado.

- Kits predictores de la ovulación: Estas pruebas pueden usarse, se dice, para encontrar el mejor momento para tener relaciones sexuales para producir un niño o una niña. Algunos kits detectan cuándo el cuerpo larga una hormona justo antes de la ovulación. Se dice que el uso de estos kits puede permitir planificar el sexo más cerca de la ovulación con más posibilidades de tener un varón, pero los kits son caros y hay poca investigación hecha para apoyar esta idea.

- Temperatura: A los espermatozoides no les gusta el calor, de manera que se sugiere que el calor aumentará la posibilidad de producir una niña. Los partidarios señalan los relativamente altos niveles de hijas entre los pilotos de aerolíneas. La misma teoría condujo a la idea de que los hombres que usaban ropa interior apretada tenían más probabilidades de tener una niña. De manera que los calzoncillos apretados favorecerán a las niñas y los boxers a los niños. Los científicos son escépticos.

* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12. Traducción: Celita Doyhambéhère.

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