ECONOMíA › LA COTIZACION DE LA DIVISA SUBIO 63 CENTAVOS EN UN DIA TRAS LA INTERVENCION DEL CENTRAL

El dólar cerró a 7,75 en un día de vaivenes

Por segundo día consecutivo escaló el precio de la divisa, que llegó a tocar los 8,40 y luego la intervención del Banco Central lo redujo a 7,75. El costo en reservas fue de 183 millones de dólares. El mercado ilegal aprovechó para llegar a los 13,05 pesos.

 Por Cristian Carrillo

El precio del dólar exhibió ayer un alza de 63 centavos, para finalizar en 7,75 pesos para la venta, luego de que el Banco Central interviniera para bajarlo respecto del techo de 8,40 al que había llegado a negociarse pasado el mediodía. La suba de 8 por ciento en la cotización con que finalizaron las últimas operaciones en el segmento mayorista es la más marcada desde mayo de 2002. En lo que va del año la divisa acumula un alza de 18 por ciento. En algunas casas de cambio las pizarras se apagaron en valores cercanos a los 8 pesos. Al igual que sucedió anteayer, el Central decidió dejar los movimientos del dólar al libre juego de oferta y demanda, pero sobre el cierre, en la última hora y media de la rueda, vendió unos 100 millones de dólares y retrajo el precio en 65 centavos. El stock de reservas se redujo en 183 millones de dólares hasta los 29.263 millones. La escalada en el precio de la divisa se inició desde temprano y para el mediodía rondaba los 8 pesos. Según señalaron fuentes del equipo económico, se registró una importante transacción a través del banco HSBC por tres millones de dólares a nombre de Shell, a 8,40 pesos cuando la cotización rondaba los 7,30, y después hubo otras dos operaciones similares por parte de los bancos BBVA Francés y Citi, empujando la cotización hacia arriba.

“El Banco Central mantuvo la flotación administrada. Cuando se consideró que el precio no era el adecuado, se intervino y se lo llevó a una cotización de 7,75 pesos”, resumió un colaborador del presidente del ente emisor. La estrategia que se había dejado vislumbrar desde el organismo era que se les quitaría previsibilidad a los movimientos de la divisa. En los últimos meses se había acelerado el ritmo de devaluación del peso, principalmente a partir del arribo de Juan Carlos Fábrega a la presidencia del organismo. Con un ritmo constante de ajustes de entre tres y cinco centavos, los agentes económicos comenzaron a anticipar los movimientos y eso restringía las posibilidades de recuperar reservas, otro objetivo que se había propuesto Fábrega. Los importadores adelantaban sus declaraciones juradas para anticiparse a la suba del dólar, mientras que –a la inversa– los exportadores de granos y aceiteras retaceaban la liquidación de divisas que provienen de sus cosechas. Fábrega y el ministro de Economía, Axel Kicillof, se reunieron para analizar el tema cambiario, mientras la divisa se acercaba a los 8,40 pesos.

Desde el cambio de gabinete, a fines de noviembre del año pasado, el dólar acumula una suba del 29,2 por ciento y asciende a 55,9 por ciento si se lo compara con igual fecha de 2013. Pese a la aceleración en el ritmo devaluatorio, la tensión con el mercado informal y la pérdida de reservas se acentuó. En lo que va del año se retrajo el 4,4 por ciento el volumen de reservas, que se suma al desplome de 32,4 por ciento si se incluye a todo el 2013. La estrategia que impuso Fábrega es realizar intervenciones espasmódicas que impidan a los agentes económicos anticipar los movimientos y promover una devaluación de shock (de corto plazo) para evitar el deterioro de reservas. La estrategia había sido puesta a prueba en la jornada anterior cuando se decidió no intervenir en la rueda y dejar que los precios se acomoden. Esto derivó en un salto de 23 centavos que dejó sorprendidos a los cambistas. De hecho, la mayor parte del alza (unos 15 centavos) se registró en los últimos minutos cuando se descartó la intervención oficial. “Para aquellos amantes del libre mercado, la oferta y demanda de divisas es la que se expresó ayer (por anteayer) en el mercado de cambios”, dijo el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, en su habitual conferencia matutina.

En la rueda de ayer la estrategia pareció replicarse. El BCRA se mantuvo al margen de la operatoria hasta pasado el mediodía. En ese lapso la cotización de la divisa ya se encontraba cerca de los 8,40 pesos, cuando la decisión fue intervenir y retraer el precio del billete verde. En medio de la escalada, Economía analiza dos operaciones que realizaron Shell y los bancos mencionados al comienzo, porque, sostienen, habrían elevado artificialmente la cotización mayorista (ver aparte). Fuentes de la autoridad monetaria, por su parte, destacaron que se operaron 308 millones de dólares.

La suba se trasladó de inmediato al dólar paralelo. Las cuevas exigieron por el blue hasta 13,05 pesos. No obstante, los negocios del segmento informal se vieron paralizados ante la falta de certezas sobre el valor de cierre de la divisa en el circuito legal. En una plaza con volúmenes marginales de operaciones, la opción de los cueveros fue cuidar los dólares que mantenían hasta que la situación se aclare. Los empresarios también siguieron con atención el recorrido de la cotización y, según el perfil de sus negocios, alternaron entre festejos, en el caso de exportadores, y preocupación para quienes importan desde productos finales a insumos (ver aparte). La devaluación beneficia directamente al sector exportador, mientras que la estructura deficitaria de la industria en su comercio exterior y las importaciones de combustible pueden conllevar impactos negativos sobre los precios internos por vía de las compras externas.

En los bancos de la citi porteña la venta de moneda extranjera con fines turísticos no se vio afectada en volumen de negocios, más allá de los incrementos de precios. Las divisas más negociadas siguen siendo reales, pesos uruguayos y chilenos. “Este es el mes en el que más se venden divisas y se mantiene por la demanda de turistas”, señaló a este diario el responsable de una casa de cambios. También continuaron las operaciones en denominado dólar-Bolsa, que consiste en la compra de un bono en pesos a través de una sociedad de Bolsa para su liquidación en dólares a una caja de ahorro a nombre del titular. En ese segmento se negociaron 12,3 millones de pesos, mediante los bonos clase “D” del Bonar X (que vence en 2017) y Boden 2015. El precio implícito del dólar mediante este mecanismo se ubicó en 11,10 pesos, con una suba de 55 centavos. Debido a la normativa de la Comisión Nacional de Valores, que obliga a retener los títulos durante 72 horas antes de su liquidación –entre la compra en pesos y la venta en dólares–, a muchos inversores la devaluación de la moneda de estos días los tomó por sorpresa y terminó siendo un mal negocio al cierre de la operación.

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La cotización del dólar se movió a lo largo del día, primero sin intervención oficial, hasta terminar en 7,75 pesos.
Imagen: DyN
 
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