EL MUNDO › VENEZUELA REVELO QUE UNA PATRULLA VIOLO SU TERRITORIO

Otra incursión colombiana

Caracas denunció que unos 60 soldados colombianos camuflados cruzaron el límite, fueron detectados y escoltados hasta el otro lado de la frontera. La acusación de Venezuela no fue desmentida por las autoridades colombianas.

 Por María Laura Carpineta

Venezuela denunció que soldados colombianos violaron la frontera y, entre silencios y evasivas, Bogotá no lo desmintió. Según Caracas, unos 60 militares liderados por un subteniente del ejército colombiano cruzaron ayer ilegalmente la frontera y se caminaron unos 800 metros dentro de territorio venezolano, en el estado de Apure, en el suroeste del país. A pesar de estar camuflados por la selva, los colombianos fueron detectados por una patrulla militar vecina, que los detuvo y los escoltó hasta el otro lado de la frontera. No bien el incidente llegó a sus oídos, el presidente Hugo Chávez ordenó que la Cancillería enviara una protesta formal a Bogotá. Al cierre de esta edición, el gobierno colombiano no había entregado una respuesta.

La única voz que se escuchó desde el territorio colombiano fue la de un despreocupado Alvaro Uribe. “Acabo de conocer la nota de protesta del gobierno de Venezuela. Vamos a pedir al Ministerio de Defensa y a los altos mandos que la miren cuidadosamente. Si es cierto que nuestros soldados ingresaron allí ofreceremos excusas, si no es cierto, daremos explicaciones”, señaló el mandatario durante la conferencia de prensa que dio junto a la canciller alemana Angela Merkel (ver recuadro). Esa fue la única mención que hizo del supuesto incidente, antes de explayarse sobre los “éxitos” de su gobierno en la lucha contra las guerrillas y el narcotráfico.

El presidente venezolano Hugo Chávez optó por no contestar por ahora. Ayer volvió de Lima, donde participó de la Cumbre de América Latina, Caribe y la Unión Europea. “Seguro que mañana (por hoy) nos hará saber a todos lo que piensa en Aló Presidente”, le dijo a este diario una fuente del Ministerio del Interior, en referencia al programa dominical del mandatario.

Ayer el mandatario eligió expresarse a través de un duro comunicado emitido por su Cancillería. “El gobierno venezolano le pide al gobierno colombiano que vele por el cese inmediato de estas violaciones del derecho internacional, de la soberanía y de la integridad territorial de Venezuela, y aplique las sanciones correspondientes a los responsables de las mismas”, decía el texto, publicado en la página web del ministerio.

En el Ministerio del Interior ayer se rumoreaba que el asunto no crecería demasiado. “Las incursiones son muy comunes de los dos lados”, reconoció la funcionaria, que pidió no revelar su nombre. Es sabido por los militares y los políticos de los dos países que la línea fronteriza no siempre es clara en el medio de la selva. “Lo que sí sienta un precedente es que la Cancillería haya presentado una queja formal y con la rapidez y contundencia con que lo hizo”, agregó.

Además, el comunicado de la Cancillería hace referencia, sin sutilezas, al enfrentamiento entre los dos gobiernos vecinos. “Preocupa que la violación se produzca en momentos en que nuestro gobierno ha denunciado la política belicista del gobierno colombiano, que busca deliberadamente la desestabilización de la región”, dice el texto. “Es un acto de provocación”, agrega la Cancillería.

El tono y las palabras hacen recordar las denuncias y advertencias que desde hace tres meses grita a todo pulmón el presidente ecuatoriano y férreo aliado de Chávez en esta cruzada, Rafael Correa. Caracas, al igual que Quito, impuso una política de tolerancia cero en la frontera a partir del bombardeo colombiano al campamento del ex número dos de las FARC, Raúl Reyes.

La violación de la soberanía territorial y aérea ecuatoriana, reconocida por la OEA y la propia Colombia, creó una tensión entre los tres países que no para de crecer. Mientras la incursión colombiana a Ecuador fue medianamente discutida y arreglada en la Cumbre del Grupo Río en República Dominicana, muchos detalles de la operación militar colombiana siguen sin quedar claros. Esta semana el informe de la Interpol sobre las computadoras de Reyes confiscadas en el ataque provocó nuevos brotes de indignación en Caracas y Quito, que se despacharon sin mucha diplomacia contra el presidente Uribe en la Cumbre de Lima. El presidente Correa incluso llegó a poner en duda si las computadoras del líder guerrillero estaban realmente en el campamento, como dice Bogotá.

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Un policía colombiano camina junto a un arsenal incautado ayer cerca de la frontera venezolana.
Imagen: AFP
 
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