EL MUNDO › EL GRUPO JIHADISTA SE ATRIBUYO LA AUTORIA DEL ATENTADO PERPETRADO EN EL MUSEO DEL BARDO

El EI reivindicó el ataque en Túnez

El gobierno tunecino arrestó a nueve personas sospechadas de tener vinculación con el atentado que causó 23 muertes. La organización sunnita radical amenazó al país norafricano con más ataques en su territorio.

El grupo jihadista Estado Islámico (EI) se atribuyó ayer la autoría del atentado perpetrado el miércoles en el Museo del Bardo de Túnez, que dejó un saldo de 23 personas muertas y medio centenar de heridos. El gobierno tunecino arrestó a nueve personas sospechadas de tener vinculación con los terroristas, mientras que su primer ministro, Habib Essid, afirmó que de ninguna manera su gobierno permitirá que los extremistas afecten la democracia y el desarrollo del turismo en su país.

Mediante una grabación difundida por Internet, la agrupación terrorista homenajeó a los dos “caballeros del Estado Islámico” que fallecieron al perpetrar el atentado, los cuales fueron identificados como Abu Zakaria al Tunisi y Abu Anas al Tunisi. La organización radical amenazó al país norafricano al afirmar que llevará a cabo más ataques en su territorio y que lo ocurrido no es más que el principio. “Les decimos a los infieles que se sientan sobre el pecho de la Túnez musulmana: esperen las buenas nuevas de que los dañaremos porque lo que vieron es la primera gota de lluvia, si Alá quiere. No disfrutarán de seguridad ni les será concedida la paz mientras el Estado Islámico tenga hombres como éstos que no se duermen en la mitad de los agravios”, concluyó el video.

Los apelativos probablemente sean “nombres de guerra” adoptados por la organización jihadista, ya que el primer ministro tunecino, Habib Essid, identificó ayer a los terroristas abatidos como Saber Jachnaui y Yasin Labidi. Este último ya era conocido e investigado por los servicios de Inteligencia tunecina, si bien dichos servicios no consideraban a Labidi como un sujeto peligroso, ya que era seguido por causas menores.

Además fue detenida en su casa de la región de Sbitla, en el centro del país, la hermana de Jachuani. Otros nueve sospechosos fueron detenidos ayer y trasladados a dependencias de la policía para ser interrogados por los servicios de seguridad. El gobierno tunecino afirmó que cuatro de los detenidos están directamente vinculados con el ataque, mientras que la eventual relación de los cinco restantes será determinada pronto. “Cuatro personas están directamente vinculadas con la operación y cinco tienen lazos con la célula”, expresó el gobierno mediante un comunicado. Por lo demás, siguen los allanamientos en barrios periféricos de la capital y zonas montañosas vecinas a la frontera con Argelia, un área militar cerrada en la que el ejército tunecino lucha desde hace meses con grupos jihadistas provenientes de Sahel. También serán desplegadas las fuerzas armadas en las calles de la capital, como parte de un refuerzo de la seguridad.

El primer ministro se mostró convencido de que políticamente el país no se verá afectado por la masacre, ya que todo el arco político nacional manifestó su solidaridad a su gobierno. Sin embargo, reconoció que el impacto económico será profundo, ya que el atentado tuvo lugar justo en el inicio de la temporada turística y agravará los problemas de un sector pujante pero que aún está en pleno desarrollo. “Este tipo de sucesos ya pasó en las mayores democracias del mundo. Aunque se tomen las más altas medidas de seguridad, ciertas acciones siempre van a ser difíciles de controlar”, dijo Essid, quien aseguró que lo ocurrido no impedirá que su país sea promocionado como destino vacacional y garantizó la seguridad de los visitantes de Túnez. El premier reclamó mayor cooperación internacional, sobre todo en el intercambio de información de Inteligencia, lo que podría ayudar a prevenir nuevas acciones terroristas en el futuro. Por su parte, el presidente de Túnez, Beji Caid Essebsi, declaró ayer que su país combatirá el terrorismo sin misericordia. “Estas células minoritarias y bestiales no nos derrotarán. Resistiremos sin compasión ni misericordia. Emergeremos victoriosos”, dijo Essebi en un mensaje televisado a la población. El presidente, que asumió el poder en diciembre, prometió que su país mantendrá la democracia y luchará hasta acabar con los terroristas que amenazan la seguridad nacional.

Por otro lado, el Ministerio de Salud de Túnez elevó ayer de 18 a 23 el número de víctimas fatales en el atentado, de las que 20 son extranjeros y tres son de nacionalidad tunecina. Entre los fallecidos figuran turistas de España, Polonia, Japón, Francia, Colombia, Reino Unido y Bélgica. Además, las compañías de crueros MSC y Costa Cruceros anunciaron que sus barcos dejarán de hacer escalas en Túnez. Respecto de MSC, en cuanto la compañía conoció el ataque, dio orden a los pasajeros de volver al barco de inmediato y elevó la seguridad a bordo al máximo nivel. Por su parte, Costa Cruceros confirmó que su buque Costa Fascionosa, con pasajeros que resultaron heridos por el ataque jihadista, abandonó el puerto de la capital ayer por la mañana. En este sentido, el Ministerio de Cultura tunecino confirmó que el Museo del Bardo será reabierto el martes, luego de que los servicios de seguridad e investigación revisen el edificio en busca de pruebas y puedan garantizar la seguridad del recinto.

Compartir: 

Twitter
 

Una manifestación en solidaridad con las víctimas se realizó ayer frente al Museo del Bardo.
Imagen: EFE
 
EL MUNDO
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.