EL PAíS › LA PRESIDENTA DIO DETALLES SOBRE LA LIPOTIMIA

“Soy pingüina, todo se junta”

Aclaró que no se desmayó y que sufrió una baja de presión y deshidratación por la actividad y el calor, que potenciaron su condición de hipotensa crónica. Dijo que daba esa explicación en público para “aventar cualquier tipo de especulación”.

“Soy muy enchufada”, dijo ayer la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en su primera aparición pública después de la lipotimia que la afectó los últimos días y que la mantuvo en reposo en la quinta de Olivos por prescripción médica. Además, aclaró que no se desmayó sino que sufrió “hipotensión y deshidratación” por la actividad y el calor que potenciaron su condición de “hipotensa crónica”.

“He leído muchas cosas en los medios acerca de qué me aquejaba y quiero darles tranquilidad: primero nunca tuve un desmayo”, aseguró Fernández de Kirchner al finalizar la conferencia de prensa donde anunció medidas para el sector agropecuario (ver aparte).

“Sí, es cierto que soy una hipotensa crónica; de esto pueden dar fe enfermeros y médicos que cada tanto me toman la presión”, continuó la Presidenta. Señaló que daba esta explicación en público para “aventar cualquier tipo de especulación y, es mi obligación como Presidenta para dar cuenta de lo que me pasó”, además de que a su dolencia se sumó “mucha actividad y el calor. Soy pingüina, todo se junta”, bromeó. Antes había agradecido públicamente “a todos aquellos y aquellas que se preocuparon” por su salud y que en el transcurso de estos días le habían enviado saludos.

Los anuncios que efectuó ayer estaban programados para la semana pasada, pero sus condiciones de salud hicieron que mantuviera reposo por prescripción médica. Por ello, tampoco pudo asistir a un acto en Florencio Varela y debió reprogramar el viaje a Cuba y Venezuela que debía realizar durante estos días, a donde finalmente irá este fin de semana para concretar la invitación que le hiciera Raúl Castro, presidente de la isla, en el encuentro que mantuvieron en Costa do Sauipe, Brasil, durante la pasada Cumbre de América Latina y el Caribe.

Relató ante la prensa que “un cuadro de deshidratación fue lo que provocó que no me pudieran levantar unos días la tensión y tuviera que mantener reposo”. Informó que su presión cayó a “5-6” por la deshidratación cuando sus parámetros habitualmente son de “7-9 o 7-10” y recordó que sólo una vez “en la vida” se desmayó y fue en el año ’82, como consecuencia de un severo accidente de auto en una ruta de Río Gallegos y recuperó “el conocimiento en el hospital”.

La situación la obligó a mantener algunas reuniones con sus ministros en la quinta presidencial de Olivos las últimas 48 horas. “Soy presidenta los 365 días del año y las 24 horas del día”, enfatizó para quienes le indicaban que tenía que trabajar menos porque “con lipotimia, sin lipotimia, con presión, sin presión baja, con calor o sin calor, eso es lo que voy a seguir haciendo: cuidando el interés de todos los argentinos”.

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Cristina Kirchner le mostró en Olivos a Oliver Stone el auto de Juan Domingo Perón.
Imagen: Télam
 
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