EL PAíS › EL SECRETARIO DE LA CAMARA CIVIL Y COMERCIAL EN EL CONSEJO DE LA MAGISTRATURA

El sorteo de los papelitos

Gustavo Bocanera admitió que el sorteo para los juzgados de primera instancia se hizo de forma irregular. Adujo que el fuero estaba “desbordado”. Le preguntaron si también había exceso de trabajo cuando cinco camaristas se fueron a Miami.

 Por Irina Hauser

La declaración de Gustavo Bocanera, secretario general de la Cámara en lo Civil y Comercial federal, dejó tres cuestiones clave a la vista sobre la batalla judicial en el caso Clarín. Una: el sorteo de un juez suplente para dictar sentencias en el juzgado que tramita la causa sobre la ley de medios se hizo con dos papelitos, sin el sorteo informático habitual, entre dos nombres elegidos por dos jueces. Dos: el fuero Civil y Comercial Federal está desbordado. Sin embargo, entre fines de abril y mayo –en pleno trámite del expediente en cuestión– cinco camaristas se fueron a Miami a una cumbre sobre libertad de expresión, auspiciada por Cablevisión y organizada por una entidad (Certal) que integran directivos del multimedio. Tres: cuando, en 2009, Clarín pidió la primera medida cautelar para quedar eximida de la obligación de desprenderse de licencias, los juzgados civiles y comerciales tenían un sistema de turnos que permitía prever quién iba a ser el magistrado de la causa.

Bocanera se presentó ante la Comisión de Acusación y Disciplina del Consejo de la Magistratura, que investiga a toda la Cámara en lo Civil y Comercial por los métodos dudosos utilizados para designar jueces interinos. Pero hay dos de los camaristas que suman más imputaciones que el resto: Ricardo Recondo fue denunciado por el nombramiento del juez jubilado Raúl Tettamanti mediante un sorteo manual inusual para subrogar en el juzgado, que debe fallar sobre la constitucionalidad de la cláusula de desinversión de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, y Francisco de las Carreras, quien integra una sala que interviene en este caso, cuestionado por haber viajado a la cumbre de Miami, algo que él admite aunque dice que los gastos se los pagó Certal, mientras que el Gobierno dice que detrás estaba el multimedio. Tettamanti renunció. También lo hizo el camarista Martín Farrell, que lo había designado junto con Recondo.

Bocanera respondió preguntas de los consejeros durante más de tres horas, en las que hizo equilibrio, tratando de ofrecer fundamentos sobre los actos de sus superiores. Al exponer, dijo que el sorteo manual con que fue elegido Tettamanti es un “método extraordinario”, pero que no le parecía ilegal. Contó que el nombre de ese juez jubilado y el de Francisco de Asís Soto surgieron de analizar quiénes eran los que tenían menos causas demoradas, para que pudieran ocuparse de dictar sentencias en dos juzgados recargados. Deslizó que para hacer un sorteo informático había que modificar el programa y era engorroso. Así, describió, se pusieron papelitos en dos recipientes: en uno los nombres, en otro los juzgados. En el acto estuvieron Recondo, Farrell y el propio Bocanera. “Revolví, saqué un papelito con el nombre de Tettamanti y el otro con el Juzgado 1”, explicó el secretario, quien también admitió que no recuerda otra ocasión en que se haya empleado la misma técnica.

La decisión de usar ese procedimiento, dijo, “fue de Farrell”. El sorteo fue el 5 de septiembre. Sin embargo, esto recién quedó avalado en un papel por otros camaristas seis días más tarde. Agregó que la Corte Suprema nunca les objetó nada. “¿Por qué no llamamos a la Corte para que vengan a declarar?”, provocó el diputado radical Oscar Aguad, sin lograr eco. Bocanera trató de argumentar que todo había sido en busca de un intento por solucionar una situación de colapso en los juzgados del fuero, donde cinco están vacantes.

–¿Entre fines de abril y comienzos de mayo existía esa situación (de colapso)? –le preguntó el diputado oficialista Carlos “Cuto” Moreno, en obvia alusión al viaje a Miami de cinco camaristas.

–Existía, e iba en aumento –contestó el secretario–. Usted me pregunta por el congreso (en Miami), hubiéramos empezado por ahí –acotó.

Moreno le preguntó si era normal que en un estado tan excepcional varios camaristas se fueran de viaje, algo que Bocanera le dijo que no podía responder.

Cuando el preguntaron sobre otros sistemas de subrogancias que se venían utilizando, explicó que las subrogancias semanales, rotativas, se implementaron con el propósito de disminuir el desborde de trabajo. Y reconoció que antes, hasta el 22 de octubre de 2009, se utilizaba un régimen de turnos por los cuales era posible saber a qué juez le podía tocar una nueva causa. En el kirchnerismo especulan que no es casual que poco antes de aquella fecha Clarín haya presentado su primer pedido de medida cautelar, aun cuando todavía no había sido aprobada la ley de medios. El juez era Edmundo Carbone, quien rechazó aquel primer planteo por no haber ley todavía, pero se quedó con la causa. Luego sí concedió una cautelar, que sigue vigente hasta el 7 de diciembre.

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Gustavo Bocanera, secretario general de la Cámara en lo Civil y Comercial Federal, declaró ayer en el Consejo.
Imagen: Télam
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