EL PAIS › DURAS CRITICAS DE KIRCHNER A PIQUETEROS Y HUELGUISTAS DEL GARRAHAN

“Ellos son funcionales a la derecha”

El Presidente se despachó en un acto. Dijo que son provocadores, puso en duda su representatividad, pidió que actúe la Justicia y sostuvo que hacen el juego a los sectores que quieren reprimir.

Tras una semana de críticas desde el Gobierno, el presidente Néstor Kirchner en persona cargó contra los piqueteros que acamparon en Plaza de Mayo y los huelguistas del Garrahan: “Son francas provocaciones, con partidos de ultraizquierda que toman calles y plazas tratando de decir que representan el conflicto social y, si representaran algo, lo veríamos en las elecciones”, disparó. En un acto en la Casa Rosada dijo que “nadie sabe quiénes los financian, pero son funcionales a sectores de derecha que dicen que acá hay que reprimir” y llamó a que actúe la Justicia. Los grupos piqueteros le respondieron que busca criminalizar la protesta social (ver aparte).
El Presidente ya había cuestionado el miércoles pasado en un acto en Merlo a los trabajadores del Garrahan. “Quieren tirar más de la soga de lo que se puede”, afirmó. Poco antes, el ministro de Salud, Ginés González García, los había llamado “terroristas sanitarios”. Ayer, en un acto en el que anunció obras públicas para Tucumán por 73 millones de pesos, Kirchner denostó al delegado de la comisión interna de ATE en el Garrahan, Gustavo Lerer: “Vieron lo que dijo en una revista el señor que dirige la toma (o protesta) del Garrahan, quien dijo que no cree en la democracia, que el mejor gobierno había sido el de Lenin. Y claro, es lógico, si no creen en la democracia recurren a todo este tipo de procedimientos”, fustigó Kirchner. En rigor, Lerer había dicho que “el modelo más correcto fueron los primeros años de la revolución rusa, antes de Stalin” y aseguró que no piensa que “con elecciones haya ningún tipo de solución. Lo que vemos es que las elecciones pasan y los problemas quedan”.
En tanto, el ministro de Salud aseguró que “el 95 por ciento de la gente está trabajando normalmente” en el Garrahan, pero que hay “un grupo irreductible” que sigue con el paro. Señaló que este grupo “no sólo está perjudicando a la sociedad, sino también al resto de sus compañeros. Primero, porque tienen que trabajar un poco más y, segundo, porque todos los demás gremios firmaron la paritaria y todavía no pueden cobrar el aumento”. Además destacó que “el diálogo nunca se rompió, los que se retiraron de la mesa de negociación son ellos”. Luego, el ministro firmó un duro documento con sus pares provinciales, exhortando a la Justicia a que garantice los servicios mínimos en el hospital.
La asamblea de enfermeros demanda un sueldo básico de 1800 pesos y un aumento del 2 por ciento anual por antigüedad. El Ministerio de Trabajo ofreció un aumento del 20 por ciento, pero los trabajadores plantearon que no era suficiente. Argumentaron que el aumento para un camillero sería de 120 pesos, mientras que la dirección recibiría 1200 pesos. El Gobierno anunció que no habrá nuevas propuestas. Además, autorizó al hospital a sancionar a los huelguistas, por lo que se los intimó a regresar al trabajo amenazando con despidos. Tales medidas fueron frenadas por la jueza Silvia Sayago. El conflicto gremial parece estar, de momento, en un callejón sin salida.

Sin palos y con jueces
Desde que comenzó el acampe en Plaza de Mayo esta semana, tanto el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, como el ministro del Interior, Aníbal Fernández, defendieron la política de no reprimir, pero tampoco hacer concesiones a los piqueteros. Ayer, por primera vez, Kirchner habló de las protestas y reforzó esta idea: “No me van a provocar a reprimir. No voy a repetir esa historia. Prefiero pagar todos los costos políticos que haya que pagar, pero creo en la democracia”, remarcó.
El Presidente se diferenció de otros sectores políticos que piden represión: “Recordemos lo que ocurrió en el Puente Pueyrredón, después todos se asombran y se tocan el pecho cuando tenemos que lamentar la pérdida de vidas argentinas”, dijo en referencia al asesinato de Maxiliano Kosteki y Darío Santillán el 26 de junio del 2002, durante el gobierno de Eduardo Duhalde. Consideró que ciertos grupos de derecha quieren “jugar con esto para decir que el Gobierno no tiene autoridad o que no se ocupa tratando de buscar un voto más” y le enrostró a esos grupos que “también tienen sobre sus espaldas la responsabilidad de la confrontación que costó mucho dolor a todos los argentinos”.
“Como creo en la democracia, estoy esperando que actúen los jueces y fiscales de la Nación como corresponde”, destacó Kirchner, que se preguntó “dónde están los fiscales y los jueces para que apliquen las leyes que corresponden a aquellos que están violando todas las normas”. Ayer, el jefe de Gabinete insistió en que la protesta “de justa no tiene nada, porque se les dificulta la vida a los ciudadanos”. Kirchner planteó que los grupos piqueteros “son minorías que quieren extorsionar al conjunto de la sociedad”. “Vamos a ver que el 23 de octubre estos grupos, tanto el Partido Obrero o como se llamen, van a tener una representación insignificante”, pronosticó. “Vienen a provocar porque están buscando víctimas o porque quieren enfrentar a unos argentinos con otros”, concluyó.

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Kirchner, en un durísimo discurso que dio ayer, fustigó duramente a piqueteros y huelguistas.
 
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