ECONOMíA › EL GOBIERNO ESTUDIA UN PLAN DE ASISTENCIA PARA LA INDUSTRIA AUTOMOTRIZ COMO HIZO BRASIL

Empujar a los autos para que no se queden

Se analizan distintas alternativas de promoción para enfrentar el actual contexto de incertidumbre y contracción crediticia internacional. Entre las ideas figura una línea de crédito para la compra de autos fabricados en el Mercosur.

El Gobierno sigue por estos días con especial atención la situación de la industria automotriz, un sector sensible en la generación de empleo y valor agregado, que hoy está siendo golpeado por el contexto de incertidumbre y contracción crediticia internacional. Ante la parálisis mundial en el consumo, el Ejecutivo analiza distintas medidas para aliviar los efectos contractivos en la actividad. La viceministra de Trabajo, Noemí Rial, afirmó ayer que se estudia un plan de asistencia que podría incluir la renovación de unidades de más de diez años de antigüedad. El programa apunta a garantizar un piso de ventas y producción de 200.000 unidades, para compensar el achicamiento de la demanda interna y externa. La idea va en la línea con lo que anunció Brasil, de sostener al sector en un momento delicado.

Entre las ideas en danza figura una línea de crédito para la compra de autos fabricados en el Mercosur. El secretario de Industria, Fernando Fraguío, encabezó anteayer una reunión con toda la cadena automotriz y los sindicatos del sector para estudiar distintas alternativas de promoción. “Las automotrices tienen 200 mil unidades para entregar y pueden acumular stocks hasta fin de año. Por eso la situación del empleo es administrable”, señaló ayer Rial junto al ministro de Trabajo, Carlos Tomada (ver página 3).

Desde la Secretaría de Industria reconocen un trabajo conjunto con toda la cadena para superar el vendaval que dejó la crisis financiera, aunque aseguran que “no hay en carpeta” un Plan Canje como el de los ’90. Las concesionarias estarían entre los principales impulsores de la propuesta para facilitar el acceso a unidades 0 km mediante el recambio de usados. No obstante, las terminales prefieren que se avance con otro tipo de incentivos, como financiamiento directo a los compradores.

El pedido de los autopartistas es que hasta marzo se alivie la presión salarial, permitiendo el pago de todos los sueldos de manera no remunerativa. Estas ideas fueron propuestas anteayer en la reunión en Industria presidida por Fraguío. La iniciativa de un Plan Canje contaría con el apoyo del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.

El Plan Canje permitió en los ’90 el desguace de unos 340.000 vehículos usados, con un costo para el Estado de mil millones de pesos en los quince meses que duró el programa. De los 335.277 vehículos que habían entrado en el proceso de canje, sólo menos de la mitad fueron efectivamente cambiados por un modelo cero kilómetro.

El año pasado, en el último Salón del Automóvil, las asociaciones que nuclean a las terminales y a las concesionarias presentaron al entonces secretario de Industria, Miguel Peirano, una propuesta que posibilite renovar parte de un parque de vehículos que rondaba en los 8 millones de unidades. En ese momento, el titular de Adefa era Fraguío.

Fuentes de la Secretaría informaron que continuarán los monitoreos en el sector. “Ayer (por el miércoles) hubo una reunión con toda la cadena para analizar la situación laboral, bajo la premisa de que no se produzcan despidos”, explicó a PáginaI12 una fuente de Industria. Sobre este punto, Rial reconoció que habrá un impacto por la crisis financiera en el empleo, que en el sector automotor se ve acrecentado por decisiones de ajuste que se toman en las casas matrices. La funcionaria indicó que la cartera laboral intercede para evitar la destrucción de puestos de trabajo (ver aparte).

El gerente de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC), Juan Cantarella, criticó cualquier iniciativa que involucre un Plan Canje porque “sólo serviría para poner las cosas peor”. Desde la entidad, el pedido pasó por solucionar el problema financiero del sector, buscando “un puente para los próximos cuatro meses”. “Lo que se habló es de un puente hasta marzo, con un esquema acordado de pago de sumas no remunerativas, para no afectar el bolsillo del trabajador y aliviar la situación de las compañías”, adelantó Cantarella.

Por su parte, las terminales también desestimaron un posible Plan Canje. La justificación sería que no dará los efectos buscados, ya que el consumo interno sólo representa el 38 por ciento de la producción de las automotrices. Ante ello surgió una propuesta conjunta entre Fraguío y Moreno para “una línea de financiamiento para la producción y la exportación”. El propio Moreno parece inclinarse por un plan de recambio automotor, aunque pretende que “genere el menor costo fiscal posible”.

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El pedido de los autopartistas es que hasta marzo se alivie la presión salarial.
Imagen: EFE
 
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