ECONOMíA › PREVEN PRORROGAR EL REGIMEN DE INTERCAMBIO AUTOMOTOR CON BRASIL

Autos con la ruta despejada

Fuentes de la industria brasileña estiman probable que prosiga el actual esquema administrado de comercio automotor entre ambos países. El acuerdo se daría en el marco de una promisoria recuperación del mercado. Asia sigue siendo la amenaza.

Los gobiernos de la Argentina y Brasil prorrogarán el esquema de comercio administrado que rige en el sector automotor, cuya fecha de vencimiento es a fines de este mes, estimaron ayer empresarios del país vecino. Consultado por la prensa brasileña, el presidente de la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores (Anfavea), Luiz Moan, reconoció que el “escenario posible” al que se enfrenta la industria de la región es el de una prórroga del régimen que orienta el comercio y las inversiones. El conjunto de la Política Automotriz Común del Mercosur (PAM), que involucra cuestiones regulatorias más profundas, vence el año que viene. En ese momento, los gobiernos discutirán sobre aranceles y normas de origen nacional para los autos que circulan en el mercado común.

La coyuntura muestra signos más positivos para las terminales radicadas en la Argentina con respecto a la situación del año pasado. En mayo, las exportaciones a Brasil crecieron un 73,1 por ciento, que permitió que la producción total avanzara un 32,2 por ciento y, en lo que va del año, la suba llega al 18,7 por ciento. Según datos difundidos ayer, Brasil logró en mayo un nuevo record de producción, que avanzó en el mes 21,8 por ciento en la comparación anual. Además, las ventas en el mercado interno crecieron un 10 por ciento. En Brasil, la penetración de autos desde Asia es uno de los principales problemas, mientras que el gobierno nacional busca minimizar el déficit comercial en autopartes, que se genera a raíz de la baja integración de piezas locales en los vehículos ensamblados.

En este contexto es que vence el comercio administrado. La normativa vigente marca que el 30 de junio finaliza el esquema del coeficiente “flex”, que limita el desbalance comercial bilateral: si el comercio es deficitario para la Argentina, las importaciones no pueden ser más del doble de las exportaciones, mientras que si Brasil sufre el déficit, ese rojo puede ampliarse algo más. Si el comercio supera esos márgenes, comienzan a operar los aranceles. El complejo automotor (autos y autopartes) mostró un déficit comercial en 2012 de 6815 millones de dólares. De ese total, 1500 millones de dólares se explican por el intercambio con Brasil, que igual se mantiene dentro de los parámetros del actual “flex”.

Tal como fue anticipado por Página/12 a fines de abril, Moan aseguró ayer que no habrá libre comercio este año. “A pesar de que defendemos el libre comercio, las conversaciones siguen y esperamos tener un buen escenario, que podría ser una prórroga de la situación actual por más de un año o 18 meses para dar tiempo a los dos gobiernos para confeccionar un nuevo acuerdo por tiempo mayor”, indicó al diario O Estado de Sao Paulo.

En negociaciones que tuvieron lugar a fines de abril, durante la visita al país de la delegación encabezada por Dilma Rousseff, el gobierno argentino propuso aplicar un “flex” por empresa en lugar del actual, que es sectorial, lo que implicaría un mecanismo de control más estricto, con la intención de mejorar la situación de los autopartistas locales. Brasil, en cambio, prefiere llevar el esquema hacia el libre comercio.

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La discusión más profunda será en 2014, cuando venza la Política Automotriz Común del Mercosur.
Imagen: AFP
 
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