EL PAíS › LOS DOCENTES DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES REALIZARON UN PARO POR 24 HORAS

Un día con las escuelas vacías

Los maestros aseguraron que la huelga tuvo alto acatamiento. Las autoridades advirtieron que la situación no es la misma que en 2008 y que no hay recursos infinitos. Los docentes decidirán el próximo miércoles cómo sigue la protesta.

Los docentes bonaerenses cumplieron ayer con un alto acatamiento el paro de 24 horas que realizaron como consecuencia de los desacuerdos en la negociación salarial con el gobierno. “No pedimos ni más ni menos que 200 pesos”, dijo el secretario general de Suteba, Roberto Baradel. El director general de Educación de la provincia, Mario Oporto, advirtió a los maestros que “no hay que creer que esto es el 2008 o que el Estado tiene fondos infinitos”. Mientras el funcionario deslizó que “seguramente mañana (por hoy)” podrían reunirse, los sindicatos no recibieron ninguna invitación ni formal ni informal y anunciaron que esperan “una convocatoria antes del 18 de marzo”.

La jornada de huelga decretada por los gremios que integran el Frente Gremial, tras el fracaso en la búsqueda de un acuerdo salarial con las autoridades del gobierno de Daniel Scioli, se cumplió con masividad que llegó al 97 por ciento, según informaron los gremios. Baradel aseguró que hacían “una medida de fuerza para presionar para que el conflicto se solucione, no queremos seguir en el conflicto permanente; lo mínimo que pedimos al gobierno es que actúe con responsabilidad y rapidez, en el marco de una crisis”. Los maestros concretaron la segunda medida de fuerza del año en respuesta a la propuesta “insuficiente” que los funcionarios bonaerenses realizaron en la paritaria salarial que ya lleva su tercer semana.

Mientras la medida se hacía efectiva en toda la provincia, Oporto aseguró que “hay voluntad de las dos partes” para trabajar en la resolución del conflicto, aclaró que el acuerdo estaba “todavía difícil” y que el gobierno tiene “muchos límites”, ya que “la provincia tiene este año una perspectiva muy difícil”. El funcionario del área explicó que había “una baja recaudación, y no son una novedad las dificultades que hay en general. Para terminar un conflicto no se puede prometer lo que en dos o tres meses no se va a poder pagar”.

Los educadores de la provincia reclaman un aumento salarial del 15,5 por ciento, equivalente a los 200 pesos que se acordaron a nivel nacional como incremento en el salario de un maestro que se inicia en la profesión. Así un docente que accede a la carrera que antes cobraba 1290 pesos ahora percibirá 1490. En sucesivas reuniones de la mesa paritaria local el gobierno bonaerense primero ofreció los 1490 pesos de inicial y 40 pesos al básico, pero los maestros lo rechazaron y realizaron un paro el día de inicio de clases. En el encuentro del miércoles, luego de una semana de tregua solicitada por Oporto, el ofrecimiento fue de 120 pesos remunerativos no bonificables y 40 más a partir de julio, pero también fue rechazada por contener “cifras en negro”.

La titular de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), Mirta Petroncini, destacó que la propuesta que recibieron en la mesa de negociación “no podía ser aceptada de ninguna manera, porque proponía únicamente sumas en negro, achatando la pirámide salarial y no permitiendo que los jubilados reciban ningún tipo de incremento”. Así, la FEB resaltó que el acatamiento a la medida había sido total en “distritos como San Pedro, Pergamino, Roque Pérez, Ramallo, Baradero y Zárate” y oscilaba “entre el 90 y el 99 por ciento” en Campana, Colón, Capitán Sarmiento, Rojas, Tres de Febrero, Escobar, Malvinas Argentinas y Saladillo. La dirigente de la FEB afirmó que era “otra clara muestra del malestar que tienen los docentes ante la falta de una propuesta concreta del gobierno bonaerense”.

Pero el contrapunto entre gremialistas y funcionarios no quedó allí. Oporto criticó la medida de fuerza concretada por los maestros ayer al considerar que “no estamos ante un conflicto tan irresuelto que justifique un paro tan urgente”. Pero el titular de Educación también defendió el ofrecimiento rechazado por los docentes porque “apuntamos al bolsillo, porque era un tema urgente, por eso no era bonificable, cada peso que va al bolsillo es más barato que el que va al básico”, indicó. Baradel, por su parte, justificó el no aceptar la propuesta porque respetaban “lo que los gremios a nivel nacional acordaron, de 15,5 por ciento de aumento, ni más ni menos que 200 pesos, y esa cifra implica que no perdamos poder adquisitivo en el salario”.

Los gremios pusieron como fecha límite el miércoles que viene para que el gobierno convoque a una nueva paritaria, fecha en la que los maestros realizarán plenarios donde debatirán los pasos a seguir. Al respecto, Baradel aseguró que las autoridades “fueron elegidas por el voto popular y tienen la responsabilidad, no de propiciar los conflictos, sino de resolverlos”. El director de Educación dijo que “seguramente mañana (por hoy)” se reúnan con los gremialistas, aunque arriesgó que “lo peor es que nos encaprichemos, que juguemos a ver quién tiene más fuerza; esto no es un enfrentamiento, sino un problema que hay que solucionar”.

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Un aula vacía, una postal que se repitió ayer en la provincia de Buenos Aires.
Imagen: Télam
 
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