EL PAIS › LA CTA RENUEVA HOY SU DIRIGENCIA A TRAVES DEL VOTO DIRECTO

La hora de la definición

Casi un millón y medio de afiliados a la Central de Trabajadores de la Argentina elegirán hoy sus autoridades mediante el voto directo: esta es la primera vez en 18 años de historia de la Central en la que las principales líneas internas no acordaron una lista de unidad y competirán por la conducción. El actual secretario General, Hugo Yasky (UTE-Ctera), encabeza la Lista 10, en busca de la reelección; su rival será Pablo Micheli (ATE), de la Lista 1, apoyada por el dirigente Víctor De Gennaro. Además, se presentan como alternativa otras tres listas de izquierda. En total, 352 listas competirán por los más de 1800 cargos a nivel local, provincial y nacional que están en juego, incluyendo todos los asientos en la Mesa Nacional. A pesar de que el tono de la campaña se elevó por momentos, desde todos los sectores trataron de alejar los fantasmas de una fractura independientemente de cuál sea el resultado.

La política nacional atraviesa de lado a lado estos comicios en la CTA. Yasky forma parte del partido Nuevo Encuentro, de Martín Sabbatella, y mantiene la posición histórica de la Central de independencia de los partidos y gobiernos. Pero eso no el impide reconocer el avance de reivindicaciones históricas de la Central en los últimos años (el caso más representativo es el de la Asignación Universal por Hijo) y no rechaza la posibilidad de compartir luchas hombro a hombro con la CGT, cuando se trata de defender fuentes de trabajo, como sucedió este año en Rosario ante los despidos masivos en dos radios pertenecientes al Grupo Uno. En la Lista 1, en cambio, se alinean –mayoritariamente– dentro del espacio de Proyecto Sur. Aunque algunos todavía guardan expectativas con que De Gennaro se lance como candidato presidencial en 2011, la mayoría de los dirigentes que acompañan a Micheli apoyan a Fernando “Pino” Solanas para ocupar ese lugar.

En este contexto, ambos sectores optaron por desplegar todo su arsenal a la hora de intentar atraer a los votantes. El oficialismo consiguió anotarse un poroto importante en la conformación de la boleta nacional, adonde el docente estará acompañado por el actual adjunto Pedro Wasiejko, el más importante entre los dirigentes de empresas privadas dentro de la CTA y respetado por ambos bandos, y por Marcelo “el Nono” Frondizi, un referente de ATE que logró abrir una cuña en el sindicato de estatales que actualmente dirige Micheli. El, por su parte, irá ladeado por el secretario de Derechos Humanos de la Central, Ricardo Peidro (APM, visitadores médicos), y por José Rigane (Fetera, trabajadores de la energía).

Dado el sistema de elección por sufragio directo (inédito en este tipo de organizaciones gremiales), buena parte de la atención está puesta en lo que suceda en los principales distritos: provincia de Buenos Aires (430 mil afiliados, con predominancia de docentes), Capital Federal (127 mil, y mayoría de estatales) y Santa Fe (103 mil, más parejo). De todas formas dentro de cada gremio hay divisiones internas, por lo que no se puede predecir con certeza para qué lado terminará por inclinarse la balanza. Las organizaciones sociales también tienen su peso en el padrón bonaerense y de muchas provincias pequeñas: es particular el caso de la Tupac Amaru, que logró articular en Jujuy una lista única y, en el resto del país, dio libertad de elección a sus miembros.

Así, habrá diferentes ordenamientos según la provincia: Buenos Aires y la Capital Federal serán los únicos distritos en los que competirán las cinco listas nacionales (la 1, la 10 y tres listas que representan a partidos de izquierda –ver aparte–). En Santa Fe, Neuquén, San Juan, Tucumán y Córdoba habrá cuatro; en Salta, Chaco, La Pampa, Mendoza, Misiones, Río Negro y Santa Cruz serán tres; mientras que en La Rioja, Santiago del Estero, Catamarca, Formosa, Chubut, Tierra del Fuego, San Luis, Entre Ríos y Corrientes los comicios se dirimirán entre dos opciones. Jujuy –terruño de la dirigente social Milagro Sala– como se consignó, será el único distrito en el que habrá una lista de unidad, aunque el Frente de Unidad Clasista presentará una boleta paralela que sólo competirá por cargos locales.

Desde las cinco y media de esta madrugada, y hasta las seis de la tarde habrá más de seis mil urnas habilitadas en unos cuatro mil centros de votación que incluyen escuelas, hospitales, oficinas públicas, fábricas y locales sindicales. 1.413.447 de afiliados están habilitados para votar en la que, por el contexto, se prevé como la más populosa de las elecciones en la historia de la CTA (en las últimas lo hicieron unos 300 mil trabajadores). El recuento se hará esta misma noche, y desde todos los sectores esperan tener, para mañana, los resultados, aunque en caso de que el escrutinio sea reñido, nadie descarta que puedan haber tironeos que se estiren sobre el fin de semana o comienzos de la semana que viene.

De uno y otro lado aseguran que lo que está en juego en esta ocasión inédita es el modelo. La Lista 1 acusa a sus rivales de no tener al Gobierno como su enemigo; la Lista 10 señala que sus adversarios quieren transformar la CTA en la pata gremial de Proyecto Sur. Sin embargo, y aunque la ruptura fue un fantasma que se agitó durante la campaña, en los últimos días oficialistas y opositores redoblaron su compromiso con la construcción de una central democrática, tal como vienen haciendo desde 1992, sea cual fuere el resultado.

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Pablo Micheli y Hugo Yasky se enfrentan por la conducción de la central.
Imagen: DyN
 
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