EL PAíS › DECLARO FERNANDO DE SANTIBAÑES EN LA CAUSA POR LOS SOBORNOS EN EL SENADO

Mitad público y mitad secreto

Durante su testimonio, el ex jefe de la SIDE negó que se hubieran pagado sobornos con dinero de ese organismo. Cuando empezó a abundar en números, el tribunal hizo desalojar la sala. Dijo que no recibió órdenes “para hacer algo por fuera” de su función.

 Por Ailín Bullentini

El ex secretario de Inteligencia del Estado Fernando De Santibañes fue escueto y poco sorprendente ayer, durante su declaración indagatoria en el juicio que se le sigue a él, al ex presidente Fernando de la Rúa, a su ministro de Trabajo Alberto Flamarique y a cuatro ex senadores justicialistas por pagar y recibir sobornos para la aprobación de la ley de flexibilización laboral en abril de 2000. “No hubo salida de dinero de las cuentas de la SIDE que no fuera para actividades de la SIDE”, aseguró en voz baja y entrecortada, una forma de hablar que se preocupó por mostrar desde el primer día del juicio –queda descartada alteración alguna provocada por timidez o nervios– y con la que también negó conocer “ninguna gestión de parte del Poder Ejecutivo para la aprobación de la reforma laboral” o haber recibido órdenes “del presidente o de ningún miembro del Poder Ejecutivo para hacer algo por fuera de mis funciones en la SIDE”. Fue lo más importante de lo poco que dijo mientras la audiencia mantuvo su formato oral y público, porque cuando De Santibañes comenzó a revelar “secretos” del organismo que dirigió durante menos de un año, los jueces ordenaron desalojar la sala.

Luego de definirse como “economista” y de agradecer “la posibilidad que el tribunal” le dio para “expresar” su inocencia, De Santibañes puso los puntos. “Mi exposición consta de seis pequeños capítulos. Los dos primeros no contienen información secreta. El tres y el cuatro, sí. El quinto y el sexto, no”, explicó a modo de advertencia. El TOF 3 cerró las puertas de la sala cuando el ex funcionario abandonó las generalidades y se metió en la “profundización de los números”, diría más tarde uno de sus abogados, Diego Pirota, a la prensa, que ya no volvió a la sala durante el resto de la jornada. En privado, De Santibañes también habría negado haber conocido al “arrepentido” Mario Pontaquarto durante su gestión al mando de la SIDE.

Según Pirota –que también defiende al vicepresidente Amado Boudou en la causa vinculada con la ex Ciccone–, De Santibañes “se basó en el informe de la Oficina Anticorrupción para explicar la contabilidad de la SIDE, un documento que expresó que no hubo salida de dinero de las cuentas de la SIDE que no fuera para actividades de la SIDE”. Se refirió al informe resultante de la auditoría que esa institución, actual querellante en el juicio, elaboró en la Secretaría de Inteligencia en 2001, cuando De la Rúa ordenó relevarla de su estado de secreto.

Aún ante el público y la prensa, el economista/banquero consideró la decisión de levantar la reserva sobre los movimientos de la SIDE como “algo que nunca había pasado”. Según su opinión, la sospecha de que cinco millones de pesos habían sido utilizados por el gobierno de la Alianza para comprar el voto positivo de un grupo de senadores justicialistas a la ley de Reforma Laboral fue “un ataque que afectó a la credibilidad de la secretaría y así a su operatividad” cuya falsedad él y el gobierno de De la Rúa se encargaron de “probar ante la Justicia”.

“Lo primero que hicimos fue tratar de dar la mayor cantidad de información posible” y poner “todo su material a disposición” de los fiscales y el juez de instrucción, que entonces era Carlos Liporacci.

“Recién cuando todos vieron que las cifras estaban en orden, el presidente me aceptó la renuncia”, remarcó para despejar de esa zona la intención que la acusación le atribuye a su alejamiento del cargo: las coimas. “Renuncié porque la SIDE había perdido operatividad y no veía de parte de la opinión pública ni de la Justicia absolución en un corto plazo”, mencionó.

Cuando la sala se vació de público, la explicación del ex secretario de Inteligencia rondó en cifras, apuntó Pirota. Así, por ejemplo, sostuvo que la secretaría manejaba un presupuesto de entre 900 y 1100 millones de pesos dólares para gastos reservados por mes. “Ni siquiera sumando los gastos reservados de cuatro meses –de enero a abril de 2000– llegaba a juntar los cinco millones” que presuntamente fueron utilizados para coimas, desafió el letrado. También hizo mención a una partida de 5 millones que aparece durante los días señalados por el fiscal y el juez de Instrucción, Federico Delgado y Daniel Rafecas respectivamente, como los posibles rastros de la coima en los movimientos contables de la SIDE, estudiados por la Oficina Anticorrupción. “Es una compensación entre dinero de previsión de la SIDE y un monto que el Tesoro ese mes se atrasó en transferir. Por eso Pontaquarto habla de cinco millones. Porque los vio en la causa. Si hubieran sido siete, este tipo mentía con que el dinero para los sobornos fue de siete millones.”

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El ex jefe de la SIDE Fernando De Santibañes negó haber participado en el pago de coimas.
 
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