EL PAíS › LA VIDA DE IGNACIO HURBAN, EL NIETO DE LA TITULAR DE ABUELAS DE PLAZA DE MAYO, ESTELA DE CARLOTTO

Una historia de música y compromiso

Es pianista y compositor. Se crió en Olavarría, donde vive, da clases en el conservatorio y dirige la Escuela Municipal de Música. Tiene una banda de jazz. Participó en Música por la Identidad y tocó con artistas como Liliana Herrero y Adrián Abonizio.

“Con la carroña apiñada, los nudos de otra madera/ Apuran chispas hirientes y encienden lumbres de ojeras/ Cargando en ancas los hombros se van quedando los años/ No se han cerrado las puertas ni las heridas de antaño”, canta Ignacio Hurban en una de las estrofas de “Para la memoria”, la canción que escribió para el 24 de marzo de este año, sin saber que unos pocos meses después se enteraría de que es hijo de Laura Carlotto y Oscar Montoya y nieto de la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela Barnes de Carlotto. Con 36 años, Ignacio vive en Olavarría, donde da clases en el conservatorio Ernesto Mogávero y dirige la Escuela Municipal de Música Hermanos Ro-ssi. Estudió piano desde chico, canta, compone, tiene una banda de jazz, sacó varios discos y participó con una de sus formaciones en el ciclo Música por la Identidad. También del programa Cultura por Penales, donde dictó clases de música a los presos de la unidad número 2 de Sierra Chica. Está en pareja y es hincha entusiasta de River. Hace apenas dos años, celebraba en su cuenta de Twitter la recuperación de la identidad de Pablo Gaona Miranda: “Las mejores cosas de la vida no son cosas. #Nieto106”, escribió. Ayer fue él el nieto 114.

Nació el 26 de junio de 1978 en el Hospital Militar de Buenos Aires. Su madre, Laura Carlotto, le puso de nombre Guido, como su abuelo. Los testigos relataron que apenas cinco horas estuvieron juntos, hasta que se la llevaron de vuelta al centro clandestino de detención La Cacha, al lado del penal de Olmos, donde estuvo secuestrada. Su padre, Walmir Oscar “Puño” Montoya, está desaparecido. Era militante de Montoneros y vivía en Santa Cruz.

“No sé qué sería de mi vida si la música no hubiera entrado en ella... sólo me queda agradecerle y reverenciarla como si mi Dios fuera”, escribió en su cuenta de Twitter hace poco menos de dos años. Ignacio, o Guido, empezó a estudiar música a los 12 en su pueblo de Olavarría, Colonia San Miguel. A los 14 se fue para continuar su formación de piano clásico, jazz y tango con Leandro Chiappe, Hernán Ríos, Ernesto Jodos y de armonía y composición con Juan “Pollo” Raffo, entre otros. Más tarde estudió en el Instituto Municipal de Música de Avellaneda (IMMA). Cuando regresó a Olavarría continuó estudiando en el conservatorio Ernesto Mogávero, donde actualmente se desempeña como docente.

Su biografía oficial cuenta que tocó con músicos internacionales y locales como Carlos Aguirre, el saxofonista inglés George Haslam, el bandoneonista italiano Paolo Rossi, Carto Brandán, Jerónimo Carmona, Sergio Verdinelli, Francesca Ancarola. También con el guitarrista de rock Adrián Abonizio y la cantante de folklore Liliana Herrero. Tocó en el Centro Cultural San Martín, en el Recoleta y recorrió localidades de la provincia de Buenos Aires.

Compuso y dirigió en 2000 el espectáculo de música latinoamericana Fusión Latina; al año siguiente estrenó en el teatro municipal la obra de su autoría Entre gallos y medianoche. Junto al cantante Gustavo Angelini formó el dúo de tango 2xtango, con el cual grabaron dos discos: 2xtango (1999) y Lamentablemente (2000). Luego ingresó al ensamble de música popular de Buenos Aires Meridiano 58, donde se desempeñó como pianista, arreglador y compositor; y con ese ensamble grabó “Tiempo y Forma”. También creó Jazz del Sur, una asociación para la difusión y producción de eventos de jazz en Argentina. También participó como pianista y compositor de 3+1, un cuarteto de jazz, y formó parte de numerosos proyectos con Uma, Fragua Futura y La Brocha. Actualmente integra una agrupación de jazz que se llama Ignacio Hurban Grupo y forma parte de la Orquesta Errante, junto a otros catorce músicos.

A través de las redes sociales transmitió su pasión por River, la Selección Argentina y sus “nervios” por el campeonato mundial de fútbol. El año pasado celebró con un “Habemus ley de medios!” cuando la Corte Suprema determinó la constitucionalidad de la ley de medios. Cuestionó una publicidad sobre el salario docente que se transmitió en Fútbol para Todos. Contó también que le gusta Encuentro en el Estudio, el programa de música en Canal Encuentro y se despidió del escritor Gabriel García Márquez. El 17 de mayo de 2013 tuiteó “murió Jorge Rafael, y en una cárcel, por lo menos para festejar en silencio”.

El 3 de abril de este año escribió: “Se puede enseñar lo que no se sabe, pero no transmitir lo que no se es”. Ignacio es hijo de desa-parecidos y nieto de Estela de Carlotto. Hasta ayer no lo sabía. Pero para el último aniversario del golpe de Estado escribía versos como éstos: “Fantasma viejo y roído, capullo de los rosarios/ cuando se postran las sombras detrás del abecedario/ si lapidando al poeta se cree matar la memoria/ qué más le queda a esta tierra que va perdiendo su historia”.

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Frente al piano, Ignacio Hurban, antes de conocer su identidad como nieto de Estela de Carlotto.
 
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