SOCIEDAD › CAYO EN ASUNCION EL MEXICANO JESUS MARTINEZ ESPINOZA, PROFUGO POR LA CAUSA DE LA EFEDRINA

Detuvieron al Chucho, el más buscado

Lo encontraron en un hotel céntrico, tras detener una mula que llevaba una maleta con paquetes de yerba con 5 kilos de efedrina. Hoy pedirán la extradición, pero Paraguay podría no concederla.

 Por Horacio Cecchi y
Raúl Kollmann

Lo más difícil del Chucho Martínez Espinoza no es detectar si tiene mil rostros o solamente siete; el problema que tienen los investigadores es determinar cuál de todos ellos es el verdadero. Y aunque desde el punto de vista fisonómico se pueda sostener que todos sus rostros son de él y por lo tanto verdaderos, el problema es cuál de todos ellos es el legal. En esa menuda tarea se encuentran las autoridades paraguayas después de haber detenido ayer en Asunción a tres mexicanos en posesión de efedrina, uno de ellos en el aeropuerto, en función de mula, con 5 kilos del producto químico ocultos entre paquetes de yerba de circulación legal. A otro lo levantaron en la puerta de un hotel céntrico. Y al tercero, nada menos que el Chucho, lo encontraron reposando en una hamaca en la habitación del mismo hotel. El Chucho o Jesús Martínez Espinoza no es otro que el señalado por el juez federal de Zárate-Campana, Federico Faggionatto Márquez, como el elusivo líder de la banda de narcos que trabajaba en el laboratorio allanado de Ingeniero Maschwitz que, para el caso de la efedrina en el país, vendría a ser la madre del borrego.

Habrá que recordar que el 17 de julio pasado, durante un allanamiento ordenado por el juez Faggionatto Márquez en una quinta ubicada en Echeverría y Güemes, en Maschwitz, se descubrió el laboratorio de drogas más grande en el país, según registros policiales. Además de cantidad de utensilios específicos, tachos con efedrina, armas y demás, encontraron a nueve mexicanos y un argentino en pleno proceso de trabajo. El argentino se llama Luis Marcelo Tarzia y, según los investigadores, estuvo vinculado con Sebastián Forza (una de las víctimas del triple crimen). La quinta de Maschwitz estaba a nombre de Espinoza, pero al Chucho no lo encontraron. Se había fugado un día antes. En las imágenes de seguridad de Ezeiza se lo ve bajar en el aeropuerto con una maleta de mano acompañado por el que los investigadores suponen que era Tarzia.

Hace pocos días, los abogados del Chucho, Marcelo Fernández y Francisco Chiarelli, habían asegurado que estaba en León, México, y que su defendido estaba dispuesto a presentarse ante la Justicia argentina para aclarar que no tenía nada que ver con ningún cartel de ninguna Sinaloa. Sin desmerecer a la defensa, la versión de la Secretaría Nacional de Drogas de Paraguay fue diferente, ya que encontraron al Chucho en Asunción y lo detuvieron acusándolo de tráfico de drogas. De todos modos, existe la presunción de inocencia.

La localización de Jesús, o Juan Jesús, según otra versión, fue relativamente casual: en el Aeropuerto Internacional Silvio Pestirosi, los inspectores de la Senad sospecharon de una valija que llevaba tres paquetes de yerba Rosamonte y que se embarcaba hacia México vía San Pablo. Dentro de la yerba detectaron 5 kilos de efedrina. Inmediatamente detuvieron al mexicano Leobardo (no Leonardo) Gaxiola López, su portador y, a partir de ese momento, el mula para los detectives. De allí derivaron al hotel Sabe Center, en 25 de Mayo y México, centro de Asunción. En la puerta del cuatro estrellas atraparon al mexicano Jorge Almanza Guzmán, el Sincuello, y unos pisos más arriba, al Chucho, que para el caso no se sabe si había cambiado de rostro pero sí de identidad, al menos en su pasaporte, en el que figuraba como Juan Jesús Preciado.

La jefa de prensa del Senad, María Castiñeiras, informó que a principios de este año se había interceptado a un matrimonio con un embarque de 45 kilos de efedrina. El hombre, Ignacio Gómez Padilla, logró huir pero, más lerda, María Teresa Romero Veloz fue detenida.

Según datos aportados por Gendarmería a la Senad, el Sincuello que se autotituló periodista, y Gaxiola, como comerciante, llegaron a Paraguay desde Formosa, donde se habían alojado en la ciudad de Clorinda, el 28 de septiembre, en el residencial Mario, Sarmiento 620. Al día siguiente, cruzaron en canoa a Paraguay por el cruce clandestino de Los Tubos. Poco después aparecían por Asunción.

Faggionatto Márquez dijo a PáginaI12 que “es ciento por ciento seguro que se trata de Martínez Espinoza. Faltan realizar algunas comprobaciones en el pasaporte. Todo indica que es el jefe de la región de Argentina, Uruguay, Paraguay, y que operaba con México. Sin él, en la región, no se podía hacer nada. Ahora se iniciará el pedido de extradición. En Paraguay la ley es más dura (el mínimo es 10 años) y además lo detuvieron por un delito cometido allá y no por el pedido de extradición, con lo que podría ser juzgado en Paraguay”.

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El Chucho Martínez Espinoza, en la foto como Juan Jesús Preciado.
 
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