SOCIEDAD › TRABAJABAN PARA EL FINANCISTA DIAZ, DESAPARECIDO

Buscan a dos barrabravas

Dos hombres que realizaban cobranzas para el financista Gustavo Darío Díaz (41) –desaparecido hace once días en el microcentro–, y a quienes se los vincula con alguna barra brava, son buscados por la Justicia para que aporten información. La fiscalía delegó el sumario a la División Antisecuestros. “No se trata de que se esté investigando la desaparición de Díaz como un secuestro, o que haya habido un llamado extorsivo, sino que la fiscal prefiere a esos investigadores por su experiencia en casos complejos como éste”, dijeron fuentes judiciales.

La causa está a cargo de la fiscal Estela Andrades, quien desde el lunes toma declaraciones testimoniales al entorno de Díaz en la Fiscalía Nacional en lo Criminal de Instrucción 1. Por datos que aportaron varios testigos, se busca a dos hombres que trabajaban para Díaz haciendo cobranzas para sus negocios financieros. “Se trata de dos personas que estarían vinculadas con alguna barra brava, pero no con la de Boca, como se viene mencionando, sino con clubes de la zona sur del conurbano. Solían hacerle cobranzas a Díaz, e incluso en alguna oportunidad le hacían de custodios”, dijeron los investigadores. La fiscal también decidió delegar el sumario a la División Antisecuestros, ahora llamada División Operativa. Andrades pidió que se haga un nuevo y exhaustivo relevamiento de todas las cámaras y videos que rodean el garaje de Lavalle al 600, donde Díaz dejó estacionado su auto. “El garaje tiene cámaras, pero sólo monitorean. La idea es buscar en cuatro manzanas a la redonda cámaras de algún edificio o comercio que hayan captado el paso de Díaz esa mañana por la zona”, dijeron fuentes policiales. La ex mujer de Díaz y denunciante de la desaparición, Andrea Puccar, estuvo mirando en la División Búsqueda de Personas algunos videos conseguidos, pero en ninguno pudo identificar a su ex marido.

Por otro lado, la fiscal puso la mira en otros hombres de negocios con los que Díaz tenía “deudas de hasta 300 mil dólares”. Además se analizan sus últimas comunicaciones: a Díaz le detectaron “cuatro teléfonos celulares y no se descarta que utilizara alguna otra línea”.

El domingo 8, el empresario pasó la noche en la casa que aún compartía con su ex mujer, en Lanús. El lunes 9 llegó a media mañana al garaje de Lavalle al 600, donde dejó su auto y envió mensajes a su ex mujer, a su novia Ana Luna y a su primo Carlos, apodado El Pela, quien trabajaba para él en su financiera. No llegó a su oficina, aunque sí a la de otro financista amigo –de nombre Diego y quien también ya declaró en la causa–, ubicada en Florida al 500. En las comunicaciones con su primo, Díaz le dijo que estaba “haciendo cosas” y tenía para rato. Luego contó que se iba a su casa, adonde nunca llegó.

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