EL MUNDO › MATANZAS, INCENDIOS Y SAQUEOS DE MILICIAS IRREGULARES ACTUAN AL AMPARO DE TROPAS RUSAS

Continúa la carnicería en Osetia del Sur

Mientras bandas armadas de cosacos, osetios y chechenos combaten alrededor de la estratégica ciudad de Gori, Bush y el gobierno de Georgia acusan a Moscú de violar el cese de fuego decretado hace menos de veinticuatro horas.

 Por Kim Sengupta *

El conflicto en Georgia parecía estar evolucionando hacia una nueva fase viciosa, con matanzas, incendios y saqueos por las milicias irregulares que llegaban detrás de las columnas militares rusas abriéndose camino desde la provincia separatista de Osetia del Sur hacia adentro del país. George Bush y el gobierno georgiano acusaron a Moscú de romper el cese de fuego de menos de 24 horas de vida, mientras bandas armadas de osetios, cosacos y chechenos atacaban pueblos alrededor de la estratégica ciudad de Gori que fue tomada por las fuerzas rusas a la mañana.

Se veían cuerpos llenos de plomo en tres pueblos, Karalety, Gavardzhavli y Variani, atacados por las milicias que parecían miembros de grupos caucásicos luchando al lado de los separatistas de Osetia del Sur contra las fuerzas del gobierno georgiano. También había cadáveres en Dzardzanis y Kelktsulli. Algunas de las casas estaban incendiadas y se evidenciaban grandes saqueos.

Shotu Chulukhadze, que dejó su hogar en Variani con seis miembros de su familia, dijo: “Mataron a Vachtang; era mi vecino. Eran cuatro en un automóvil privado amarillo; se detuvieron en el pueblo y comenzaron a insultar a Vachtang y lo mataron. Luego, sacaron cosas de su casa y se fueron”. Unas veinte personas de los pueblos de Karaleti y de Gavardzhavli estaban en un camión en el camino hacia la capital, Tiflis. Darajen Khuleidze lloraba cuando describía cómo habían asesinado a su primo. “Le dispararon por la espalda; estaba tratando de irse y lo mataron por nada. Ahora hemos perdido todo. Nunca podremos regresar a nuestros hogares mientras esos hombres estén ahí.”

Cientos de aterrorizados refugiados huyeron hacia Tiflis, para escapar de las bandas errantes, algunas de ellas enmascaradas, incendiando los edificios y robando y matando a la gente. Muchos de los civiles dijeron que las tropas rusas no habían hecho nada para detener el abuso de los combatientes milicianos.

Unas pocas horas después, los rusos comenzaron a desplazarse hacia Tiflis, causando temor en la ciudad, pero se detuvieron después de hacer 30 kilómetros. Aunque al principio hubo un alivio en la capital, que se había estado preparando para una ocupación, la maniobra efectivamente dividió a Georgia en este y oeste, dejando a Moscú en control del movimiento entre las dos regiones así como del oleoducto que abastece a Europa.

El presidente de Georgia, Mikheil Saakashvili, acusó a los rusos de violar ostensiblemente el acuerdo del cese de fuego y a las naciones occidentales de no cumplir su país. “Siento que en parte es culpa de ellos”, dijo. “No sólo son responsables aquellos que cometen atrocidades, sino aquellos que no reaccionan.”

El día había comenzado con una columna entrando a Gori, la mayor ciudad detrás de la frontera con Osetia del Sur, abandonada por el ejército georgiano en lunes. Al principio, hubo una calma relativa dentro de la ciudad casi desierta, que ha estado bajo sostenidos ataques rusos en las horas antes del cese de fuego. Las tropas rusas establecieron puestos de control y un contingente se dirigió a una base del ejército georgiano y se apoderó de armas y municiones, luego incendiaron el edificio. No quedó claro si esto fue hecho por las fuerzas regulares rusas o por las milicias. Pronto comenzaron a surgir informes sobre las atrocidades en los lugares de alrededor.

Human Rights Watch informó sobre “aterradoras escenas de destrucción” en pueblos étnicos georgianos dentro de Osetia del Sur. En el pueblo de Nizhnie Achaveti, los investigadores hablaron con un hombre mayor quien dijo que la milicia osetia del sur había incendiado su hogar. El hombre dijo que no tenía ni comida ni agua; sus manos estaban quemadas y el cabello chamuscado por las llamas. Dijo que quedaban entre cinco y diez ancianos y gente enferma en el pueblo, todos en una condición desesperada. El gobierno georgiano acusó también a los rusos de violar el acuerdo del cese de fuego en el oeste del país al sacar a las tropas georgianas de la otra región separatista, Abjasia.

* De The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.

Traducción: Celita Doyhambéhère.

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Un soldado georgiano salta de su tanque para tomar posición en las afueras de Gori.
Imagen: EFE
 
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