EL MUNDO › SE TRATA DE LA ULTIMA EXPLOSION DE UNA SEGUIDILLA DE DETONACIONES EN SANTIAGO

Un nuevo bombazo en Chile dejó un muerto

Las autoridades investigan si la víctima instaló la bomba casera en un barrio residencial de Santiago o fue otra persona, y si el hecho tiene alguna relación con los atentados del subte y de algunas comisarías de carabineros.

 Por Christian Palma

Desde Santiago

Pasada la una de la madrugada de ayer, un bombazo estremeció a los habitantes del residencial barrio Yungay. Los vecinos de este sector –enclavado en el casco histórico de Santiago– observaron con horror como una persona era calcinada por el fuego en cosa de minutos. Luego de la tragedia, el miedo; pues se trata de la última explosión de una seguidilla de detonaciones que se han dejado sentir en la capital chilena desde hace unos meses. La víctima fue trasladada a un centro asistencial, tras ser socorrida por personal policial, sin embargo, finalmente murió a causa de un politraumatismo que le afectó manos, tronco y cabeza con exposición de masa encefálica. Tenía 29 años, se llamaba Sergio Guillermo Landskron Silva, “un drogadicto, enfermo y sin amigos”, según sus familiares que fueron a reconocer su cuerpo al Servicio Médico Legal. “No tenía amigos ni participaba de ningún tipo de organización. Desde hace mucho tiempo que no vivía con su familia... No sabría decir lo que ha pasado. Yo creo que él no estuvo involucrado”, dijo a los medios Bastián, hermano del fallecido.

Una vez que los noticieros informaron el hecho, lo primero que la opinión pública hizo fue relacionarlo con los atentados explosivos perpetrados en el subte de Santiago, el último 8 de septiembre en la estación Escuela Militar, en la acomodada comuna de Las Condes –y a metros del principal recinto castrense del país– y que dejó al menos a 14 personas heridas. En ese sentido, el fiscal, Claudio Orellana, aseguró de manera preliminar que “no estamos en condiciones de señalar que es la persona que instaló el aparato o un transeúnte que iba pasando”. Agregó que se seguirá investigando si el incidente tiene alguna relación con los atentados del subte y algunas comisarías de carabineros. Hasta ahora, existen algunos elementos similares y otros diferentes.

El perseguidor penal insistió que existe la posibilidad de que Landskron, quien tenía antecedentes por hurto y robo con intimidación, no fuera quien instaló el explosivo, sino que un transeúnte que al momento del estallido pasaba por la esquina de las calles Erasmo Escala y García Reyes, a pocos metros de una sede de la Universidad Arcis.

“Aparentemente, se trataría de una persona que habría manipulado el artefacto, pero insistimos: no estamos en condiciones de señalar si se trata de la persona que instaló el artefacto o una persona que casualmente iba pasando por el lugar”, dijo Orellana.

Asimismo, indicó que la bomba tiene diferencias con las utilizadas en los ataques al subte y en la Primera Comisaría de Santiago y 39a Comisaría de El Bosque, hechos por los cuales fueron detenidos esta semana Juan Flores, Nataly Casanova y Guillermo Durán.

Esta nueva detonación copó la atención de la población y de los medios. La presidenta Michelle Bachelet, quien se encontraba de gira en la limítrofe ciudad de Arica en el norte, dijo que “es un hecho lamentable, que haya significado la muerte de una persona en circunstancias que no están todavía completamente esclarecidas, por lo tanto, no quiero ir en esa línea. Creo que es bueno que la fiscalía haga su trabajo de manera adecuada, más allá del hecho concreto y sus particularidades que nos informará el Ministerio Público cuando tenga los resultados”.

La mandataria agregó que “nada de esto va a alterar la necesidad de nuestros compatriotas de vivir en paz. Seguiremos haciendo todas las investigaciones y todas las medidas preventivas que se puedan, todas las medidas de investigación que se puedan para lograr que nuestros compatriotas vivan en un clima de paz y tranquilidad como todos queremos vivir”.

Respecto de los últimos atentados ocurridos en distintas estaciones del subte, Bachelet sostuvo: “Sin duda que si estos actos se confirman que tienen otra connotación, otra característica que hoy día no estoy en condiciones de decir, mientras sigue además la investigación del caso de los tres presuntos responsables de los bombazos en el metro y alrededor del metro, quiero decir que nosotros estamos tomando todas las medidas para que hechos de esta naturaleza, cuando haya responsables claramente definidos por la Justicia, tengan el castigo que se merecen”.

La doctora socialista participó hace unos días en la 69ª Asamblea General de la ONU, donde fue un tema que analizó con diferentes personalidades. En ese sentido, reiteró que “explicamos que eran actos terroristas, pero aislados, Chile sigue siendo un país seguro y estable, y nosotros como gobierno, las policías, el Ministerio Público y la Justicia, nos preocuparemos de hacer nuestro trabajo para que así sea”.

Para el ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, se trata de un hecho “inaceptable que no vamos a permitir como gobierno. Las policías están trabajando en todo lo necesario para esclarecer el hecho”. Dijo además que el Ejecutivo no sólo investigará los bombazos ocurridos durante los primeros meses de su gobierno, sino que inclusive los ocurridos durante las administraciones anteriores, por ejemplo en el gobierno de Sebastián Piñera donde detonaron más de 130 artefactos explosivos.

Finalmente, el abogado que encabeza la comisión revisora de la ley antiterrorista convocada por el gobierno de Bachelet, Juan Pablo Hermosilla, dijo tener dudas de la intencionalidad del sujeto que murió esta madrugada en Barrio Yungay, y que habría manipulado el artefacto explosivo que finalmente detonó. “Hay que determinar las características exactas y los motivos de este acto, para ver si se trata de un delito común o de un delito que pudiera caber dentro del espectro de la ley antiterrorista”, aseguró Hermosilla.

“Si se tratara, potencialmente, de un joven que es de estos grupos anarquistas insurreccionales creo que podría caber, pues buscaría provocar temor a la población, pero hay que esperar que se desarrolle la investigación y no se puede opinar categóricamente mientras no esté esclarecido el sentido”, añadió el abogado.

Sostuvo además que “si no se acreditan esas finalidades igual es delito, un delito grave, pero no sería delito terrorista. Por ejemplo, hoy en día se usa mucho detonar cajeros bancarios utilizando material explosivo y eso no es un delito terrorista, es un delito común de robo”.

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La bomba casera se detonó al ser manipulada; la tragedia provocó la atención del gobierno, los medios y la población.
Imagen: AFP
 
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