EL PAíS › DECLARó SANDRA NISMAN, LA HERMANA DEL FISCAL FALLECIDO

Un testimonio sin precisiones

La mujer dijo que no sabe nada sobre la cuenta en Nueva York en la que figuraba como cotitular y de la que su hermano era apoderado. Aseguró que llamó al banco de Estados Unidos desde un locutorio, pero no se acuerda desde cuál.

 Por Irina Hauser

“Creo.” “No sé.” “No estoy segura.” “No recuerdo.” Entre ese tipo de frases transcurrió ayer la declaración testimonial de Sandra Nisman, hermana de Alberto Nisman, quien había sido citada a raíz de que Sandra Arroyo Salgado la mencionó como cotitular de una cuenta bancaria que el fiscal fallecido tenía en Nueva York, también a nombre de la madre, Sara Garfunkel, y del informático Diego Lagomarsino. La mujer, sin embargo, declaró ante la fiscal Viviana Fein que no sabe nada sobre esa cuenta. Ni sus movimientos, ni cuánta plata hay en ella. Dijo que tenía muy poca relación con su hermano y que no conocía su vida cotidiana ni afectiva.

La hermana del fiscal contó –según reconstruyó Página/12– que él le pidió que firmara unos papeles, algo que ella aceptó al ver que también firmaba su madre. En su declaración trató de mostrar que no tenía mucha noción acerca de qué eran esos formularios, pero que lo entendió después de que Nisman apareciera sin vida el 18 de enero. Su mamá, según le explicó a la fiscal Fein, tenía un número de teléfono en Estados Unidos que él le había dejado en caso de que “pasara algo”, con una tal “Clarisa” como contacto. Allí relató que llamaron desde un locutorio, dio su nombre, pero no sabía la clave que le pedían como para acceder a la cuenta. La empleada-contacto del Merril Lynch le comentó que quien debía tener la contraseña era el otro cotitular: ahí mencionó a Lagomarsino. Sandra Nisman testificó que quedó “shockeada” al escuchar el nombre, porque ya se conocía que era el técnico que había declarado que le prestó al fiscal el arma de la que salió el disparo mortal.

Cuando le preguntaron de qué locutorio había llamado a Estados Unidos, no recordaba. Sólo señaló que al rato contactó a Arroyo Salgado, para hablarle de la cuenta, desde un teléfono prestado. Tampoco sabía nada de Lagomarsino. Dijo no tener información de la cuenta bancaria ni acerca de si su hermano tenía o no un seguro de vida. Garfunkel, la madre, todavía no declaró. Pidió postergación alegando razones de salud. La convocatoria está en pie, pero la nueva fecha quedó supeditada a la resolución de la recusación contra Fein, que presentó Arroyo Salgado, por la que habrá una audiencia oral el martes en una sala de la Cámara del Crimen. La querellante quiere apartar a la fiscal, a quien acusa de direccionar la causa hacia la hipótesis de suicidio, mientras que ella sostiene que a Nisman lo mataron. Pidió filmar la audiencia en la que se verá con Fein cara a cara, pero la jueza Fabiana Palmaghini le dijo que no. A lo sumo se hará un registro de audio.

La cuestión de la cuenta en Nueva York fue introducida en la causa por la ex esposa de Nisman, al declarar el mismo día que consiguió que le allanaran la vivienda a Lagomarsino, a quien apunta a involucrar en la muerte. Arroyo Salgado sugirió un posible conflicto económico con el técnico. Como reveló este diario, Nisman no había incluido en su declaración de bienes la cuenta en cuestión, de la que él no figuraba como titular sino como apoderado, lo que lo habilitaba a retirar o depositar fondos. La única propiedad que declaraba era una casa a medias con Arroyo Salgado en un country, pero no mencionaba propiedades, ni auto, ni inversiones, ni ahorros o dinero en cajas de seguridad. En el expediente se constató que la madre de Nisman vació al menos la caja de la sucursal 75 del Banco Ciudad. A Sandra Nisman le preguntaron si sabía qué había retirado Garfunkel de las cajas y tampoco dio precisiones.

Lagomarsino presentó un escrito en la fiscalía en el que confirmó que Nisman le había pedido que figurara como cotitular de la cuenta en el año 2013. Junto con eso, señaló que le daba la mitad de su sueldo todos los meses, desde el año 2007. En el último tiempo, cobraba 40 mil pesos como contratado de la Unidad Fiscal AMIA, de los cuales le entregaba a Nisman 20 mil, que retiraba por ventanilla del banco. Si antes no había dicho nada sobre estos temas, se justificó, fue para evitar salpicar la imagen del fiscal y su familia. Según Lagomarsino, el dinero de la cuenta de Nueva York se usaba para inversiones inmobiliarias en ese país y que él mismo, a pedido de su entonces jefe, hizo dos transferencias por 2500 dólares para pagar expensas de un terreno en Uruguay. Su abogado, Maximiliano Rusconi, dice que “la declaración de Sandra Nisman no es creíble y obliga a investigar con más profundidad esta circunstancia”.

Para la fiscalía se volvió un tema importante dilucidar si pudo existir alguna disputa por dinero. Pero también hay dos grandes cuestiones pendientes: los resultados del peritaje tecnológico y la realización de una junta médica que evalúe las conclusiones de la autopsia oficial, que sitúan la muerte de Nisman el domingo 18 de enero cerca del mediodía, sin participación de terceras personas, y el informe pericial de los especialistas contratados por la querella, que ubican la muerte el sábado 17 a la tarde/noche y afirman que al fiscal lo mataron. Esa junta también fue objetada por Arroyo Salgado y la jueza Palmaghini debe resolver.

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La fiscal Viviana Fein interrogó ayer a Sandra Nisman, luego de varias postergaciones.
Imagen: DyN
 
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