DEPORTES › LOS ALL BLACKS DERROTARON AJUSTADAMENTE A LOS SPRINGBOKS BAJO LA LLUVIA

Una final con hombres de negro

Nueva Zelanda dio vuelta en la segunda etapa un partido complicado ante un seleccionado sudafricano que opuso una defensa eficaz, pero que no tuvo claridad para vulnerar el ingoal adversario y sólo anotó a través de penales.

El seleccionado de rugby de Nueva Zelanda se convirtió ayer en el primer finalista de la octava Copa del Mundo al derrotar a Sudáfrica por 20-18, en Twickenham, en un encuentro que el vencedor supo dar vuelta en la segunda etapa ante un rival que lo complicó más de lo previsto.

Un try de Jerome Kaino, otro de Beauden Barrett y diez puntos anotados con el pie por Dan Carter le dieron la victoria a los All Blacks, que el sábado próximo enfrentarán al ganador de Argentina y Australia.

El partido, jugado en buena parte bajo la lluvia, fue cambiante. En el primer tiempo, los que más propusieron fueron los conducidos por Steve Hansen y, sin embargo, se fueron al vestuario cayendo por 12-7. En la parte complementaria, cuando jugaban con catorce por la amonestación de Kaino, los All Blacks se pusieron a tiro y de nuevo en igualdad numérica pasaron a ganar y se quedaron con un hombre más por la amarilla a Bryan Habana.

Parecía que el encuentro estaba liquidado, pero reaccionaron los Springboks y con el empuje de sus forwards arrinconaron al rival. Pero apenas sumaron a través de penales y se quedaron cerca de una victoria que tampoco hubiera estado mal.

Nueva Zelanda no le encontró la vuelta al partido durante los 40 minutos iniciales. Dispuso de la pelota por mucho más tiempo que su rival, jugó en campo contrario gran parte del segmento y marcó el único try. Pero en el balance final de la etapa sucumbió ante la defensa sudafricana.

Los Springboks, además de lucir a la hora de detener a los neozelandeses, fueron eficaces en ataque. Complicaron con los kicks al cajón de Fourie du Preez, no se cayeron cuando Jerome Kaino vulneró su ingoal y sumaron casi todas las veces que cruzaron mitad de cancha.

Los sudafricanos les cerraron los caminos a los All Blacks, quienes cuando intentaron atacar por tierra chocaron con una pared y cuando lo hicieron con pelotas aéreas encontraron seguridad en Willie Le Roux y Bryan Habana.

Y en ataque, Sudáfrica no perdonó con cuatro penales de Handré Pollard y los All Blacks fallaron el único que tuvieron, el que Dan Carter estrelló en un poste cuando el partido estaba 9-7 a favor de los africanos.

En el inicio de la parte complementaria, cuando jugaban con uno menos, los neozelandeses retomaron el control y se pusieron a dos de distancia gracias a un drop de Carter. Y enseguida, cuando retornó Kaino, pasaron a ganar con un lucido try de Barrett.

Sudáfrica, que había quedado abajo 17-12, perdió en ese momento a Habana por amarilla. Pero no se entregó y pasó a dominar con sus forwards y siguió peleando hasta el final. Pero no tuvo claridad para quebrar el ingoal adversario y no le alcanzó con los penales de Pollard y Pat Lambie para dar vuelta la historia. Quedó al borde de la hazaña, pero deberá conformarse con jugar por la medalla de bronce el viernes próximo.

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La lluvia le dio un tono épico al festejo de los All Blacks, que trabajaron duro para dejar en el camino a los Springboks.
 
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