EL PAíS › LOS MILITARES RETIRADOS SE OFRECEN COMO FISCALES DE LOS PARTIDOS QUE APOYEN “LA PACIFICACIóN NACIONAL”

Los nuevos veedores de la democracia

La Unión de Promociones del Ejército, creada para reclamar la libertad de los represores, impulsó una cadena de mails en la que convoca a sus camaradas a sumarse como fiscales generales y fiscales de mesa. Mencionan al rabino Sergio Bergman como parte de la iniciativa.

 Por Nora Veiras

Cecilia Pando pintando crespones sobre la imagen de los pañuelos blancos de las Madres en la Plaza de Mayo. El ultraduhaldista Daniel “Chicho” Basile promoviendo al subcomisario preso Luis Abelardo Patti como diputado nacional bonaerense. El fan carapintada Santiago Cúneo tratando de seducir a Aldo Rico para sumarlo al frente con el subcomisario siempre y cuando se pinte nuevamente la cara y reclame la “amnistía” para los represores detenidos por delitos de lesa humanidad. En este marco, la Unión de Promociones (UP) del Ejército, liderada por el general retirado Heriberto Justo Auel, convocó a sus camaradas a sumarse como fiscales generales y fiscales de mesa a “favor de aquellos frentes políticos que sean proclives y que se encuentren realmente comprometidos con la pacificación nacional”. El rabino Sergio Bergman será el destinatario de la lista de voluntarios ex procesistas que, dicen, quieren garantizar la transparencia electoral.

La reapertura de los juicios a los responsables del terrorismo de Estado motivó la creación de la Unión de Promociones. El bautismo de fuego de la organización fue el 24 de mayo de 2006 en Plaza San Martín. En ese escenario el general retirado Juan Miguel Angel Giuliano bramó contra el entonces presidente Néstor Kirchner y reclamó la libertad de los represores ante decenas de camaradas, algunos de ellos de uniforme. El coronel retirado Guillermo Oscar Viola, ahora secretario de la UP, fue uno de los uniformados sancionado con sesenta días de arresto por el ex jefe del Ejército Roberto Bendini. Viola es el firmante de la cadena de mails convocando a la participación cívica para el próximo 28 de junio. En 2000, Viola consiguió ser ascendido a coronel durante el flamante gobierno de la Alianza a pesar de los cuestionamientos de las organizaciones de derechos humanos. El activo secretario aparece en el listado de represores detallado en el libro Como los nazis, como en Vietnam, de Alpidio Paoletti.

“A partir de nuestra finalidad máxima, la de poder ver a todos nuestros camaradas recuperando su libertad, en el marco de la vigencia plena del estado de derecho y en el de absoluta justicia imparcial e igualdad ante la ley, podemos desde nuestro carácter de ciudadanos sumar el esfuerzo de un solo día, ayudando a controlar el acto eleccionario”, argumenta el correo electrónico que recibieron militares en actividad, retirados, familiares y amigos y se propagó en la red de redes. “La Unión de Promociones aportará su esfuerzo como elemento centralizador del listado de voluntarios. Posteriormente, a través de contactos con personalidades del ámbito civil, que trabajan específicamente en tal dirección –rabino Sergio Bergman, entre otros– y que realmente se encuentren comprometidos con alcanzar la definitiva pacificación nacional, se les hará llegar las listas”, explica.

Acostumbrada a la verticalidad, la UP les propone a sus voluntarios que se comuniquen con los presidentes de cada promoción y les eleven las fichas para antes del 15 de mayo. En algunos casos, las promociones están raleadas: son varios los egresados detenidos. Es el caso de los compañeros de Viola: Alejandro Duret, Juan Daniel Amelog y Horacio Losito, están procesados por delitos de lesa humanidad mientras que Raúl Alberto Navone se suicidó en Córdoba antes de declarar en una causa por apropiación de hijos de desaparecidos. El que quizás se sume como fiscal es el ministro de Seguridad de San Luis, el mayor retirado Guillermo López, que compartió las mismas aulas del Colegio Militar.

Las chicas de Cecilia Pando, quien se transformó en el mascarón de proa de los hombres de armas deseosos de la libertad de sus compañeros o superiores durante la dictadura, fueron de las más activas a la hora de hacer proselitismo entre las distintas fuerzas políticas. Tuvieron su momento de gloria con el ex presidente Eduardo Duhalde, quien las recibió hace tres semanas en el local del Frente Con Vos Buenos Aires, que postula a Patti. Según comentaron las mujeres de la Asociación de Familiares y Amigos de los Presos Políticos de la Argentina (Afyappa), Duhalde y Basile se comprometieron a analizar “las irregularidades” de los expedientes en las que están involucrados los militares, eso sí después del 28 de junio: la causa no aparece muy convocante.

La posibilidad de avanzar con una avalancha de pedidos de nulidades en los tribunales mientras se “lucha por la amnistía” –como declaró Cúneo a este diario– es la reivindicación con la que llegaron también a encontrarse con el rabino Bergman. Ana Barreiro, la esposa de Néstor Guillermo “El Nabo” Barreiro, el represor detenido por su actuación en el III Cuerpo de Ejército, es otra de las militantes de la causa que cuenta con un vínculo histórico con Juan José Alvarez, el ex ministro de Seguridad bonaerense y uno de los principales operadores de Francisco de Narváez, el primer candidato a diputado de Unión-Pro.

La estrategia de la UP es encontrar un lugar de arraigo entre las fuerzas políticas tradicionales ante el fracaso de los intentos propios. En el 2003, Auel tenía en ciernes el emprendimiento de la virtual logia y se presentó como candidato a diputado nacional por la ciudad de Buenos Aires en las filas del partido Cambio con Justicia Social. Los votos le fueron esquivos: sacó apenas 3141 sufragios (0,18 por ciento) sobre más de 1,8 millón. El resultado no lo amedrentó para seguir buscando auditorios donde hacer escuchar su pensamiento. En noviembre de ese año dio una conferencia en la sede de la VI Brigada de Infantería de Montaña con asiento en Neuquén. “Los piqueteros tienen más dinero que el Ejército y el Ministerio de Defensa, y quieren tomar la Casa Rosada.” En marzo del 2006, poco antes de asumir la presidencia de la UP, se sinceró en una entrevista con Samuel “Chiche” Gelblung por Radio 10: “No puedo aceptar que digan que hubo campos de concentración, es mentira. Lo que hubo fueron lugares de detención que están totalmente previstos en la doctrina y estaban en los reglamentos oficiales establecidos.” Y concluyó: “Acá hubo una guerra civil con una conducción externa en lo que hace al agresor terrorista, guerrillero y revolucionario”.

La “propuesta de acción ciudadana” para reclutar fiscales que surgió de Auel y germinó en la UP se reprodujo en las pantallas de las PC con un desafío explícito: “Cuando dejemos de ser cobardes los K(s) dejarán de hacerse los valientes....!!!!!”

Compartir: 

Twitter
 

El general retirado Heriberto Justo Auel, presidente de la Unión de Promociones (UP) del Ejército.
Imagen: Delloro Alberto
 
EL PAíS
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.