EL PAíS › LA PRESIDENTA RECIBIO AL JOVEN DEL PRO ATACADO EN UNA FIESTA POR SU CONDICION SEXUAL

“Discutimos políticas de diversidad”

“Discutí con la presidenta de la Nación sobre políticas de diversidad: no alcanza con las leyes, que deben ir acompañadas por un cambio fuerte en la sociedad”, destacó Pedro Robledo, el joven gay y militante del PRO que había sido agredido por estar con su pareja en una reunión y que el miércoles fue recibido por Cristina Fernández de Kirchner. Robledo –quien también integra la Federación de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (Falgbt)– contó que le pidió a la jefa de Estado promover la modificación de la Ley Antidiscriminatoria para que incluya específicamente a las minorías sexuales, y abogó por la sanción de una ley sobre el bullying o acoso escolar. El joven contó que en la reunión, “que duró dos horas y fue muy cálida”, la Presidenta, además de convidarle café con canela, “me mostró las cosas que tiene en su escritorio” y le reveló que “si ella se viste de negro, no es por luto, sino porque era el color preferido de Néstor”. Luego del encuentro, Robledo le envió a la Presidenta una carta: “Le agradezco que me reciba, es muy importante su apoyo”. Y subrayó: “Que todo el arco político se haya unido en un caso tan insignificante como el mío y lo haya convertido en un símbolo contra la discriminación, me da esperanzas”.

“La impresión que me quedó fue positiva –dijo Robledo, luego de la entrevista–: me parece que en los últimos años en la Argentina se ha perdido el diálogo político en temas que importan y muchas veces se discute sobre temas que en realidad no importan. Discutí con la Presidenta acerca de políticas sobre diversidad: no alcanza con las leyes, que deben ir acompañadas por un cambio muy fuerte en la sociedad: hay que trabajar para que la cultura no discriminatoria se expanda e incluya a sectores más amplios de la población.”

“Hablé con la Presidenta sobre el proyecto de la Falgbt para modificar la Ley Antidiscriminatoria, de modo que se invierta la carga de la prueba ante el acto discriminatorio, e incluya la discriminación por orientación sexual, por género y contra los discapacitados. Actualmente, esa norma no legisla contra los actos que se cometen contra personas por pertenecer a minorías sexuales”, destacó Robledo. Y agregó que “la actual ley de bullying es una mera declaración de principios, ya que no regula la creación de una oficina estatal para la prevención de ese delito, que se manifiesta como violencia en los ámbitos escolares”. A su juicio, “mientras en la educación sexual no se explique la existencia de las familias homoparentales, la discriminación contra minorías sexuales no se solucionará de raíz”. Y “no alcanza con declaraciones a favor de la Ley de Matrimonio Igualitario, si no se ejercen políticas públicas. Así, por ejemplo, el gobierno de la provincia de Salta no aplica la Ley de Educación Sexual”.

La reunión con la presidenta de la Nación “duró dos horas y fue muy cálida –contó Robledo–. Hubo una discusión muy amena, donde intercambiamos nuestras visiones de país. La Presidenta recordó muchas veces al ex presidente Néstor Kirchner, que impulsó la Ley de Matrimonio Igualitario; contó que Néstor le había dicho que esa ley iba a salir fuera como fuese”.

El joven no dejó de elogiar el café que le fue ofrecido: “Primero me negué porque no tenía tantas ganas, pero Oscar Parrilli (secretario general de la Presidencia) me dijo: ‘¿Cómo se va a negar? El café de la Rosada es el más rico que hay’. Cristina me ofreció canela, que ella tiene para ponerle al café, y sí, era muy rico”.

“La Presidenta me mostró las cosas que tiene en su escritorio –recordó–: una piedrita que le talló una presidiaria; un busto de Nefertiti; la foto de Axel Blumberg que era de Néstor; una foto con Hugo Chávez. Y me contó que si ella se viste de negro, no es por luto, sino porque era el color preferido de Néstor: que ella siempre se vestía de colores pero él le decía que prefería el negro. Yo le pregunté qué sentía ella cuando la gente la cuestionaba por hablar públicamente de Néstor y ponerse sensible o largarse a llorar; me contestó que ella permite que se critique su gestión, pero jamás que critiquen sus sentimientos.”

“Yo formo parte del PRO, trabajo en el proyecto Mauricio 2015, y recibí muchas críticas por haber ido a la Casa Rosada justo en momentos en que se discutía en el Congreso de la Nación una ley tan controvertida como la reforma judicial: pero la posibilidad de diálogo siempre debe ser aprovechada. Ayer me di cuenta de que los mismos que piden diálogo son los que critican cuando el diálogo se produce”, advirtió.

Después del encuentro, Robledo le escribió a la Presidenta una carta donde señala: “Que todo el arco político se haya unido en un caso tan insignificante como el mío y lo haya convertido en un fuerte símbolo contra la discriminación, me da esperanzas de que otras cosas fundamentales e impostergables empiecen a solucionarse en conjunto en la Argentina”. Destacó que “fuimos recibidos por Mauricio Macri, por Ricardo Alfonsín, por Facundo Moyano, por diputados del PRO y, finalmente, por la presidenta de la Nación. Esperamos que algún día nos reciba el papa Francisco. Hubiera estado bueno que Francisco enviara una carta pidiendo disculpas por la gente que en nombre de la Iglesia golpea a los homosexuales”.

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Pedro Robledo le pidió a la jefa de Estado promover la modificación de la Ley Antidiscriminatoria.
Imagen: Jorge Larrosa
 
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