EL PAíS › ARRESTARON A UN EX POLICIA BONAERENSE QUE AHORA ES CIRUJA

El represor detrás del cartonero

Carlos Roca fue detenido por su participación en el secuestro de María Cristina Lanzillotto y de su esposo, Carlos Santillán. Fue dado de baja en 1978. Actualmente junta cartones y botellas en la ciudad de Colón.

 Por Victoria Ginzberg

Algunos represores de la última dictadura se reciclaron como empresarios de seguridad o inteligencia e hicieron grandes negocios. Otros no. Ese es el caso de Carlos Roca, un ex policía bonaerense que fue detenido por su participación en el secuestro de María Cristina Lanzillotto y Carlos Santillán. El hombre es un ciruja que hasta ser arrestado iba todos los días al basurero municipal de Colón en busca de cartones.

Roca está acusado de la desaparición y asesinato de Lanzillotto y Santillán y del secuestro de sus hijos. Pero además, el hombre se quedó con la casa de la localidad de Pergamino donde vivía la pareja y de donde fue secuestrada. El represor no vivió mucho tiempo allí, pero su ex mujer todavía sigue allí. Roca, que pidió la baja de la Policía Bonaerense en 1978, ahora vive en una vivienda humilde en un barrio precario de Colón. En ese lugar fue detenido el lunes a la noche.

El semanario Colón Doce detalló que el cartonero Roca, que recorría las calles de esa ciudad con un carrito donde depositaba cartones, botellas y metales, “conversaba con las amas de casa, iba al club de barrio a tomar unas copas y departía alegremente con los parroquianos y hasta se animaba a jugar al tute”. El fiscal de San Nicolás, Juan Murray, confirmó el hecho a Página/12 y señaló que “del informe socioambiental y la investigación que se hizo para determinar el paradero” del acusado se desprendía que se trataba de un ciruja.

Lanzillotto y Santillán fueron secuestrados el 17 de noviembre de 1976 junto a sus hijos, María Lucila, de 2 años, y Jorge Francisco, de 1. Los niños fueron abandonados luego en la Parroquia Cristo Rey del barrio Fisherton de Rosario. Después se reencontraron con su abuelo paterno, Benjamín Santillán, que también fue secuestrado y torturado (y luego liberado). La maestra jardinera de los niños y su esposo fueron otras víctimas de la misma patota. La mujer fue a la casa de la pareja para tratar de saber qué pasaba con los chicos y fue sorprendida por los represores. Lo mismo le ocurrió a su marido, que fue al lugar a buscarla. Ambos recuperaron la libertad luego de ser sometidos a sesiones de torturas.

Lanzillotto y Santillán fueron vistos en el centro clandestino El Vesubio. El cuerpo de la mujer fue hallado el año pasado por el Equipo Argentino de Antropología Forense. Estaba enterrado en una fosa común del cementerio de Avellaneda.

Además de Roca, en esta causa están imputados y procesados el ex jefe del área 132, Manuel Fernando Saint Amant, y el coronel Ricardo Federico Bossie, ex jefe de operaciones del área. Todos fueron acusados por el fiscal Murray. El juez Carlos Villafuerte Ruzzo deberá definir la situación del represor cartonero.

Murray confirmó que en la causa está acreditado que el hombre, ahora de 57 años, se quedó ocupando la casa en la que vivía la pareja desaparecida. Roca ya fue indagado, pero no dijo nada. Ahora, el fiscal espera que el acusado aporte información que sirva para saber qué ocurrió con la pareja desaparecida.

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Alba Lanzillotto con la foto de su hermana y su cuñado.
 
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