EL PAíS › EL PANORAMA DEL GOBIERNO EN EL SENADO

Quórum con aliados

El kirchnerismo repitió los resultados de las PASO, excepto en La Rioja, donde sorprendió Menem. Chiche Duhalde perdió su banca, el gobierno tendría 32.

 Por Miguel Jorquera

Con un ajustado quórum, el kirchnerismo volvería a tomar el control del Senado. Pidiendo el corte de boleta a favor de la Presidenta, el riojano Carlos Menem fue la gran sorpresa en la renovación de un tercio de la Cámara alta al alzarse con las dos bancas de senadores por la mayoría, relegando al oficialista Frente para la Victoria Riojano. Aunque se descuenta que su compañera de fórmula, Hilda Aguirre de Soria, actual diputada nacional por el FpV, se alinearía con el bloque oficialista. Por lo tanto, el FpV tendría 32 senadores propios y sumados los aliados más cercanos alcanzaría los 37 necesarios (sobre 72 senadores) para el quórum propio que le permita abrir las sesiones en el recinto.

La peronista anti K y esposa del ex mandamás del PJ bonaerense, Hilda “Chiche” González de Duhalde, perdió su banca de senadora por Buenos Aires, por la que anoche peleaban palmo a palmo Jaime Linares, por el Frente Amplio Progresista, y José “Pepe” Scioli, el candidato de alianza entre el radical Ricardo Alfonsín y el empresario Francisco de Narváez.

Al cierre de esta edición, el kirchnerismo logró mantener –salvo en La Rioja– los resultados que había obtenido en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) del 14 de agosto. Con lo que consiguió retener las dos bancas por la mayoría que arriesgaba en las provincias de Buenos Aires, San Juan, Jujuy, Santa Cruz y Formosa, donde también recuperó la banca de la senadora Adriana Bertolozi de Bogado, que había renunciado al bloque K para alinearse con la oposición.

Aunque en el oficialismo también equiparan la elección riojana con una victoria, ya que no sólo sumará a su bloque a la actual vicegobernadora provincial, Teresita Luna, que obtuvo su banca por la minoría, además de la compañera de fórmula de Menem, Aguirre de Soria, que siempre militó y se mantuvo dentro del FpV en la Cámara baja. En tanto, Menem consiguió su objetivo personal de mantener su propia banca, aunque esta vez lejos del PJ disidente y pidiendo el voto a favor de la Presidenta ante el electorado riojano.

El oficialismo también logró sortear con éxito la elección en Misiones, donde ponía en juego las tres senadurías que estaban alineadas con la Casa Rosada. Allí, el Frente Renovador de la Concordia –aliado incondicional del oficialismo– se llevó las dos bancas por la mayoría. Mientras que el Frente para la Victoria logra la restante por la minoría tras imponerse a la UCR por más de 15 mil votos, cuando en las primarias sólo le había sacado una luz de ventaja con apenas mil. Además de conservar su condición de minoría y una banca por San Luis, donde el peronismo local comandado por los hermanos Alberto y Adolfo Rodríguez Saá conservó una cómoda mayoría. Con lo cual El Adolfo y Liliana Negre de Alonso se aseguran su banca en el Senado por otros seis años.

Con los resultados que se manejaban al filo de la medianoche, el oficialismo había ratificado ayer en las urnas la tendencia que habían marcado las internas del 14 de agosto pasado. Por lo que el bloque del Frente para la Victoria estaría constituido por 32 senadores propios y sumados a sus cinco aliados más cercanos –los fueguinos de Nuevo Encuentro (2), el neuquino MPN (1), la santafesina Roxana Latorre y la rionegrina María Bongiorno– alcanzaría los 37 necesarios para el quórum propio. Lo que le permitiría, tras el recambio legislativo de diciembre, recuperar el control de la Cámara alta y de sus comisiones legislativas, ahora en manos del variopinto conglomerado de la oposición.

Entre las bancas que estaban en disputa en las ocho provincias que renovaban un tercio del Senado, la UCR retendría la banca por la minoría en Santa Cruz, Jujuy y Formosa, con lo cual su bloque seguiría como segunda minoría en la Cámara alta, con 18 senadores. El magro resultado en Misiones le impidió quedarse con la banca de la minoría, que consiguió el FpV y que le impidió volver a equiparar en un delicado equilibrio las fuerzas entre oficialismo y oposición en el Senado.

La elección de senadores también tuvo un capítulo importante en territorio bonaerense, donde el kirchnerismo conservó con facilidad los dos senadores por la mayoría. Pero donde el derrumbe electoral del ex presidente interino Eduardo Duhalde también arrastró a su mujer a la derrota: Chiche Duhalde perdió la banca por la minoría que aspiraba a renovar. Allí, la lucha era palmo a palmo entre Linares –un radical y ex intendente de Bahía Blanca le podría dar la cuarta banca al Frente Amplio Progresista– y el hermano del gobernador bonaerense, Pepe Scioli, que se alejó de Daniel para alinearse con el tándem Alfonsín-De Narváez. Una lucha pareja que sólo se dirimirá cuando se cuente la última mesa, incluso en el recuento definitivo.

Compartir: 

Twitter
 

SUBNOTAS
  • Quórum con aliados
    Por Miguel Jorquera
 
EL PAíS
 indice

Logo de Página/12

© 2000-2019 www.pagina12.com.ar | República Argentina | Política de privacidad | Todos los Derechos Reservados

Sitio desarrollado con software libre GNU/Linux.