SOCIEDAD › FUERTES CRITICAS A LA FALTA DE CONTROLES Y DE INSPECCIONES PORTEÑAS

Otro derrumbe previsible

Ayer de madrugada se cayó sin causar víctimas un techo del club Albariño que estaba dañado desde abril. Nunca lo inspeccionaron ni le reclamaron certificados, como manda una ley que se cumple en un siete por ciento.

En la madrugada del sábado, se derrumbó un techo del club Albariño, en Villa Lugano. La institución suspendió las actividades, que suelen abarcar hasta mil personas por semana. En el club explicaron que el techo ya había mostrado problemas por los temporales de abril. El auditor general de la Ciudad, Eduardo Epzteyn, apuntó a la Agencia Gubernamental de Control por “inacción” respecto de los controles y las intimaciones que debería ejecutar. “Por eso se caen las mamposterías”, denunció. En la Ciudad se registraron en los últimos meses 22 desmoronamientos –el último, el lunes pasado–, que sumaron diez muertos. “Por casualidad no ocurrió una desgracia”, aseguraron desde la comisión directiva del club.

El desmoronamiento de la losa del techo del club en Santander 4936 ocurrió pasadas las 5.30 de la madrugada de ayer. “Fue cuando estaba en el club junto a otros integrantes de la comisión directiva. Nos preparábamos para un partido que iban a disputar las delegaciones infantiles”, contó Alejandro Bianchetti, integrante de la comisión. Al club asisten unas mil personas por semana para actividades recreativas, además de los chicos de la escuela Homero Manzi para sus clases de educación física. “Cumple con una función social desde hace más de 70 años”, se quejó el vicepresidente de la institución, Gabriel Pullano.

Para Epzteyn es “alarmante” la falta de cumplimiento de la ley, que desde 2000 establece la obligación de mantener en buen estado las fachadas de las que puedan producirse desprendimientos con eventual daño a las personas o bienes. Eso debe ser certificado por profesionales, y los propietarios deben presentar la inspección a las autoridades. Pero el gobierno porteño, según Epzteyn, “no envía las intimaciones para que se presenten los certificados, que fue lo que sucedió en el caso del joven fallecido en Tribunales cuando le cayó una marquesina en agosto pasado”.

Victoria Loisi, de la Liga del Consorcista, también hizo su descargo y sostuvo que “son constantes las denuncias de propietarios a los administradores por fallas en los inmuebles, pero ante la falta de inspectores y de intimaciones del gobierno porteño, muchos consorcistas se dejan estar”. En tanto, el defensor del Pueblo adjunto de la Ciudad, Atilio Alimena, informó que, según un relevamiento realizado por la Defensoría, el cumplimiento de la ley es de sólo el 7 por ciento.

El derrumbe del techo afectó al gimnasio, el buffet y la parte trasera del club. Según dijo Pullano, “vamos a cerrar porque Emergencias de la Ciudad aseguró que hay que tirar todo el techo”. Los inconvenientes comenzaron después del temporal de abril, pero las lluvias siguientes empeoraron la situación. “Con el temporal de la semana pasada se llenó de agua otra vez. Vimos la situación, empezamos a informar a todo el mundo, pero terminó en la desidia de no ayudar”, lamentó Bianchetti.

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El club está ahora cerrado porque hay que demoler lo que quedó del techo derrumbado ayer.
Imagen: Télam
 
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