SOCIEDAD › LA DESCONFIANZA DE LOS FAMILIARES

Con recelo y quejas

“Han pasado muchos días, el alerta de Australia no puede ser verdad. Malasia sabe más y no nos lo dice. Estamos hartos de tanta confusión. Si la información resulta cierta, va a ser un golpe muy duro para todos nosotros, muy duro”, denunciaba un ciudadano chino, cuyo hermano tomó el vuelo MH370 el sábado 8 de marzo, en las afueras del hotel Lido, de Beijing. En el lugar, al menos dos veces por día, autoridades de la compañía aérea Malaysia Airlines informan a los familiares de los viajeros chinos de los avances de la investigación. Tras trece días de búsqueda infructuosa e informaciones falsas, las familias se mostraron escépticas ante el hallazgo de posibles restos del avión en el sur del Océano Indico.

La noticia proveniente de Australia irrumpió en una sala de reuniones del hotel a media tarde, cuando las pantallas del salón comenzaron a retransmitir el anuncio del primer ministro australiano, Tony Abbott, sobre el avistamiento de dos objetos que podrían ser partes del aparato desaparecido. A pesar de que los familiares escucharon atentos las últimas noticias, no les dieron demasiado crédito.

“Aún no se ha confirmado nada, será otra falsa alarma”, aseguraba uno de los familiares a la prensa, al salir de una sala de reuniones del hotel. Mientras tanto, un hombre de mediana edad, visiblemente angustiado, denunciaba que “Malasia está ocultando información. Ellos saben dónde están los viajeros, es un engaño”. “Las personas de la compañía tienen que informarnos, pero sólo hablan con los periodistas. En estos momentos, necesitamos saber la verdad. Tenemos derecho a saber”, reiteraba, rodeado por una multitud de camarógrafos, ante quienes denunció la “falta de información” proporcionada por la compañía.

La sensación de ocultamiento es compartida por muchos familiares de los 154 ciudadanos chinos desaparecidos, que esperan por novedades en Beijing, y, muy de vez en cuando, se acercan a la prensa concentrada en el hotel para transmitir sus dudas sobre lo ocurrido pero, sobre todo, evidenciar su malestar respecto de la gestión de Malasia y de la compañía aérea.

Desde el comienzo de las investigaciones, los parientes reclaman por “información veraz”. La situación de incertidumbre llevó a que el martes algunos de ellos propusieran una huelga de hambre para presionar a las autoridades. También hizo que, al día siguiente, irrumpieran en la conferencia de prensa del ministro de Defensa y Transportes de Malasia, Hishamudin Hussein, con una pancarta que rezaba “Estamos aquí desde hace 12 días y nadie nos ha dado ninguna información”.

En este marco, el ministro malayo ayer comunicó que las autoridades están haciendo todo lo posible por brindarles información. “Para los familiares, en todo el mundo, la única parte de información que quieren es la que simplemente no tenemos: la localización del MH370”, reconoció.

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