ECONOMIA › INDUSTRIALES Y BANQUEROS CONFORMES CON LA VOTACION DEL SENADO

Es hora de volver a empezar

Cansados del conflicto entre el Gobierno y los ruralistas, empresarios de distintos rubros celebraron la derrota del oficialismo. Esperan una pronta convocatoria al Acuerdo del Bicentenario y pasar a una agenda “positiva”.

 Por Cristian Carrillo

No harán leña, pero de alguna manera los empresarios analizan la manera de aprovechar el árbol caído. A escasas horas de la derrota del oficialismo en el Senado, las principales cámaras industriales desempolvaron sus proyectos y discutieron con cuál avanzar primero. En el sector productivo descartaron de plano hablar de un “nuevo modelo” económico, como deslizaron algunos legisladores opositores. Los empresarios afirman sentirse más que cómodos con la actual política de crecimiento, no obstante quedan puntos a tratar, que estuvieron detenidos entre cortes de rutas y desabastecimiento, como el tipo de cambio competitivo, la ley de riesgos del trabajo y las economías regionales.

Los directivos de las cámaras industriales y de entidades financieras evitaron perder la mesura, aunque no pudieron ocultar la satisfacción por la derrota del Gobierno. El sector productivo ve la resolución del debate parlamentario como “un dato positivo”, que ayuda a despejar el horizonte. “Si no caía (el Gobierno) en este tema, no se iba a avanzar en la solución del resto de los frentes que quedaron abiertos”, reflexionó ante Página/12 un alto dirigente industrial. La administración kirchnerista se caracterizó siempre por la rigidez de su postura frente a los reclamos sectoriales y esa actitud dejó descolocadas en más de una oportunidad a las contrapartes de la negociación. Estas últimas ahora confiesan que les gustaría que las cosas se hagan “más concertadamente”.

La definición durante la madrugada fue el tema central de la reunión del Comité Ejecutivo de la Unión Industrial. El directorio suele juntarse los martes, pero esta semana el encuentro se vio postergado por el acto oficialista en respaldo de la retenciones. Los popes industriales confían en que el camino quedó libre para “barajar y dar de nuevo”. Los directivos fabriles, encabezados por Juan Carlos Lascurain, esperan ser llamados por la presidenta Cristina Fernández para retomar el Acuerdo del Bicentenario. La UIA se había negado a firmar el Pacto Social, 48 horas antes de los actos del campo y el Gobierno del 25 de mayo último. Cristina no pudo mostrar el acuerdo como bandera durante al acto, por Lascurain y compañía, que se negaron a dar su rúbrica sin la presencia del campo. La actitud les valió, según indicó un directivo del sector, un castigo cambiario que aún hoy les duele.

“Lo que sabemos hasta el momento es que el ex presidente Néstor Kirchner va a salir a redoblar la apuesta. Quedó muy enojado con la decisión del Senado e insiste en que se trata de una movida para esmerilar a un gobierno constitucional”, dijo a este diario la fuente industrial. En la UIA opinan que “se hizo mal” en haber llevado el conflicto hasta las “últimas” instancias, sin embargo subrayan que, con el tema resuelto, “la economía está lista para que siga volando”. Para el sector productivo, el lockout fue una piedra difícil de sortear. La industria automotriz, principal motor del crecimiento fabril, se vio severamente afectada por la imposibilidad de contar a tiempo con las autopartes, debido a los cortes de ruta. “No tomamos partido de la medida, pero sí criticamos mucho el lockout, que nos trajo innumerables problemas a la industria y al comercio”, dijo una fuente de la industria de autopartes.

Los cuatro meses de conflicto tuvieron un aspecto positivo para las pymes. Lo que destacan es la decisión del Gobierno de diferenciar en el tratamiento a pequeños y medianos productores de las grandes compañías. “Los pequeños y medianos productores agropecuarios no tienen problemas por ser agropecuarios, sino por ser pequeños y medianos; y eso lo entendió el Estado y las medidas que sacó para reducir el impacto de las retenciones lo demostró”, explicó Raúl Zylbersztein, de la cámara marroquinera. Otros empresarios coincidieron con la apreciación y se entusiasmaron con que la actitud de la Presidenta pueda replicarse en futuras negociaciones con la industria y el comercio frente a las corporaciones multinacionales.

Todos los consultados desestimaron las declaraciones que, durante el día de ayer, se dirigían desde la oposición sobre un posible cambio en el modelo económico. “No lo van a hacer, ni lo tienen que hacer. Lo que sí hace falta es profundizar el modelo, para eso lo elegimos”, opinó un dirigente fabril. “Es un tema político que el Gobierno sabrá qué lectura darle y no tiene nada que ver con el rumbo económico”, dijo a Página/12 el diputado Marcelo Fernández. Precisamente, respecto de la profundización del modelo es que los pedidos del sector productivo son de los más diversos, aunque el objetivo sea el mismo, incrementar el margen de rentabilidad en cada una de la respectivas actividades.

Entre los pedidos sobre los que volverá a la carga el sector industrial se cuenta el incremento de sus costos, reflejo de los aumentos salariales que se entregaron este año, junto a un dólar en franca retirada. A esto se suma el pedido de la CGT por un nuevo Consejo del Salario Mínimo. Los directivos aseguraron que no insistirán con una nueva devaluación del dólar, pero sí pedirán “mayores precisiones sobre la política monetaria” de ahora en más. Otro tema urgente será la Ley de ART, que quedó relegada para el Acuerdo del Bicentenario. De todo esto, pronostican un buen porcentaje de acuerdo. “Siempre es más fácil salir a jugar con el que perdió”, aseguran los industriales, quienes reconocen que “en las últimas reuniones la actitud del Gobierno ya era otra, de más diálogo”.

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Juan Lascurain y Luis Betnaza, de la UIA, junto a Néstor y Cristina Kirchner. Esperan retomar el diálogo.
Imagen: Adrian Perez
 
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