EL PAíS › TIMERMAN PIDIO QUE LA CAUSA AMIA INTEGRE EL DIALOGO ABIERTO ENTRE IRAN Y EE.UU.

“Que sea parte de la negociación”

Mientras el gobierno argentino no recibió aún ninguna respuesta de su par iraní tras el reclamo realizado por CFK, ayer el canciller planteó que “a la AMIA se la utiliza para destrabar el diálogo y, cuando se destraba el diálogo, no puede quedar afuera”.

Desde Nueva York

El gobierno argentino no recibió ayer ninguna respuesta de parte del gobierno de Irán, luego del reclamo que realizara la presidenta Cristina Kirchner en su mensaje ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. En verdad, por estas horas el gobierno que encabeza el moderado Hassan Rohani debe tener sus preocupaciones centradas en el acercamiento que ensaya con Estados Unidos, luego de décadas de enfrentamientos. En ese sentido, el canciller Héctor Timerman planteó ayer que la causa AMIA debe formar parte del diálogo que se iniciará. “Exigimos al mundo, también a Irán, que la causa AMIA sea parte de esta negociación. A la AMIA se la utiliza para destrabar el diálogo y cuando se destraba el diálogo no puede ser que quede afuera”, reclamó Timerman, quien ayer mantuvo varias reuniones en la sede de las Naciones Unidas.

“El diálogo que empieza con Teherán nos parece un paso correcto y positivo”, sostuvo ayer Timerman, en una conversación con los medios argentinos que cubren la Asamblea de la ONU. “Pero, muchas veces, cuando se habla de Irán, se ha usado la causa AMIA como uno de los temas sobre los que se exige una respuesta, algo que por supuesto nos parece bien. Pero si cuando Irán decide dialogar con Occidente, Occidente no lo plantea, tengo que pensar que fue una causa utilizada sólo para trabar y no una causa como la plantea Argentina, que es una prioridad para nuestra relación. Por eso decimos que la causa AMIA debe estar en la mesa de negociaciones”, añadió el canciller.

La Presidenta sostuvo el martes en su intervención en la Asamblea General que el nuevo gobierno de Irán debe dar una respuesta respecto al Memorándum de Entendimiento firmado por ambos países hace nueve meses para buscar esclarecer el atentado. El Congreso argentino lo aprobó rápidamente, el iraní todavía no. “Que no se confunda nuestra paciencia con ingenuidad o estupidez”, subrayó CFK. Timerman remarcó que “el único país que habló de la causa AMIA fue la Argentina. Para la Argentina es el principal punto en la relación con Irán: principal y excluyente. Quisiéramos que la AMIA esté en todo tipo de negociaciones con Irán. Lamentablemente ayer no lo escuchamos de ningún país.”

Aunque un poco más relajado, ya sin Barack Obama en Nueva York, sin toda la delirante parafernalia de seguridad que rodea a un presidente de Estados Unidos, en las Naciones Unidas continuaban ayer los discursos de los presidentes y las actividades paralelas en los diferentes salones. El canciller Timerman permanecerá con agenda hasta mañana por la tarde. Ahora la expectativa es doble. Por un lado, que la diplomacia iraní atienda el reclamo de Cristina Kirchner e inicie algún contacto con la delegación argentina. La otra, que en el inminente diálogo entre Estados Unidos y el gobierno de Rohani se incluya el esclarecimiento del ataque a la mutual israelí. Timerman evitó responder si habían mantenido alguna conversación al respecto con funcionarios del Departamento de Estado.

Meetings

Fuera de la cuestión con Irán, el canciller mantuvo ayer varias reuniones bilaterales con sus pares de países emergentes y participó de dos encuentros multilaterales. Por la mañana, estuvo en un desayuno de trabajo del grupo denominado Unidos por el Consenso, que promueve una reforma del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, tema que el gobierno argentino ha tomado como bandera. “Hay que dar una discusión política sobre cómo cambiar su funcionamiento. Para garantizar la paz global, el Consejo debe ser capaz de aunar voluntades y tomar decisiones efectivas que eviten un mayor conflicto”, argumentó allí el canciller.

La reunión fue organizada por Italia, uno de los países fundadores del grupo. Unidos por el Consenso se opone a la idea de aumentar el número de miembros permanentes del Consejo de Seguridad, porque entienden que así sólo se incrementará la injusta relación entre los que forman parte del selecto grupo con derecho a veto y quienes no lo tienen. Timerman planteó ayer como muestra de esa injusticia la situación de Siria, el caso de Africa (el 70 por ciento de las resoluciones del Consejo están relacionadas con Africa, que tiene una mínima representación allí) y el de Palestina, quien pese a conseguir 139 votos en la Asamblea General para su creación como Estado, la decisión de Estados Unidos de vetarlo en el Consejo dejó todo congelado. Así, uno solo puede impedir lo que una mayoría abrumadora aprobó.

Por la tarde, Timerman se corrió hasta el salón del Ecosoc (el Consejo Económico y Social), en el edificio de la Secretaría General de las Naciones Unidas, donde hubo reunión del Arms Trade Traty, el tratado para regular el comercio de armas convencionales del que Argentina es uno de sus siete coautores, curiosamente también el Reino Unido. El canciller siguió el hilo lanzado por la Presidenta el martes, cuando puso el foco en la cantidad de muertos por armas convencionales en Siria –dijo que debían ser el 99,99 por ciento– y en quienes proveían de armas a los rebeldes. “Argentina llama a un inmediato cese del fuego en Siria y a dejar de vender armas a las partes en conflicto, más muertes no es la solución a la muerte”, consideró Timerman. “Tratados como el que estamos impulsando ahora alejan la posibilidad de que escenarios como el sirio se repitan en el futuro”, concluyó el canciller, acompañado ayer por la representante argentina en la ONU, Marita Perceval.

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El canciller Timerman participó de una reunión del Arms Trade Traty, el tratado para regular el comercio de armas.
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