DEPORTES › ARGENTINA VENCIO 3-0 A AUSTRALIA EN EL PARQUE ROCA Y SE CLASIFICO PARA LA FINAL DE LA COPA

25 años no es nada, el tango de la Davis

Acasuso terminó de ganarle a Hewitt, y Nalbandian y Calleri derrotaron a Arthurs y Hanley para que el equipo de Mancini consiguiera el pasaje a la definición, un cuarto de siglo después de que lo lograran Vilas y Cía.

Las máximas hazañas del tenis argentino tienen un referente indiscutible. Allá por 1981 Guillermo Vilas lideró el equipo que alcanzó la final de Copa Davis por primera vez en su historia. Debieron pasar 25 años para que la Legión Argentina, encabezada ahora por David Nalbandian, accediera otra vez a la definición del mítico torneo. El cordobés y Agustín Calleri derrotaron 6-4, 6-4, 7-5 a Wayne Arthurs y Paul Hanley en dos horas y 25 minutos en el flamante estadio de Parque Roca y le dieron al conjunto dirigido por Alberto Mancini el pasaporte a la final. En un estadio colmado por más de 14 mil personas, Argentina vivió una jornada histórica y volvió a alimentar su sueño de levantar la ensaladera de plata.

Con la victoria de José Acasuso ante Lleyton Hewitt la misión de la pareja de dobles era clara: ganar y definir la serie. Y Nalbandian y Calleri cumplieron. No sin batallar, claro. De entrada, los australianos dejaron en claro que saldrían a quemar sus últimos cartuchos. Un Hanley inspirado fue el principal argumento de los oceánicos. Con este escenario, los argentinos debieron esperar hasta el quinto juego para quebrar el servicio de un deslucido Ar-thurs. A partir de allí, Nalbandian ganó en confianza y comenzó a lastimar con sus devoluciones y sus precisas voleas. En el décimo juego, con Calleri al servicio, la pareja argentina levantó dos puntos de quiebre, ganó su saque y se llevó el primer set en 45 minutos.

De a poco, el aliento de la gente comenzó a convertirse en protagonista del partido. En el primer juego del segundo set, Argentina volvió a dar el golpe: quebró por segunda vez el servicio de Arthurs, y Nalbandian logró mantener sin problemas el suyo. Los australianos, visiblemente superados, empezaron a volcar el juego sobre Calleri. El riocuartense, que arrancó muy errático, se recompuso y comenzó a desequilibrar con su potente derecha. El trámite del partido se mantuvo parejo hasta que en el décimo game le tocó a Nalbandian la obligación de cerrar el set. En un principio, el 4º jugador en el ranking de la ATP debió sufrir un poco porque los australianos se pusieron 0-30. Pero, como a lo largo de todo el partido, los argentinos se hicieron fuertes desde el saque (Australia nunca pudo quebrar el servicio) y se llevaron el segundo parcial.

Mayor atractivo aportó el último set. Australia desplegaba la misma fórmula: un Hanley efectivo y un Arthurs que apenas acompañaba. De todos modos, el conjunto dirigido por John Fitzgerald levantó su nivel y mantuvo la paridad hasta el décimo game. Pese a jugar un tenis de gran nivel, la pareja argentina no podía concretar el quiebre. En ese momento el público, que durante el descanso entre game y game se entretenía con la ola, bajó desde las tribunas un aliento ensordecedor. Hanley fue el encargado de sacar y los puntos para quebrar comenzaron a sucederse. En el primero, la devolución de Calleri se fue por el fondo de la cancha. Tampoco pudo ser en el segundo, después de que los argentinos defendieran una serie de smashes. Pero en el tercero, Calleri afinó la puntería en la devolución, quebró el servicio de Hanley por primera vez en el partido y dejó la definición en manos de Nalbandian. El mejor jugador argentino no dudó: en el primer punto para partido cerró el encuentro con un potente smash que desató el delirio de la multitud.

“No nos sorprende para nada haber ganamos 3 a 0. De local sabemos que somos muy fuertes. Estamos súper contentos. Llegar a la segunda final es algo increíble. Pero no nos conformamos. Queremos ganar la copa sea acá o en Rusia”, aseguró Nalbandian, quien tras este triunfo conserva su invicto como local, con una racha de 10 victorias. “El partido fue muy duro. Tuvimos en frente a dos grandes rivales. Jugué de menor a mayor y por suerte David tuvo un gran partido. En todo momento aprovechamos el apoyo de la gente. Creo que fue fundamental para ganar”, reconoció Calleri. Aún no hay rivales para el partido definitorio. Todo indicaría que el escenario de la final sería Moscú, Rusia. Pero, lejos de esfumarse, el sueño argentino de levantar la ensaladera de plata en diciembre continúa más firme que nunca. 25 años después de aquella caída con Estados Unidos, con Vilas y Clerc, el equipo argentino de Copa Davis tendrá revancha.

Producción: Hernán Matz.

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Nalbandian y Calleri celebran con champagne su gran victoria para llegar a la final de la Copa Davis.
 
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