SOCIEDAD › SE MULTIPLICAN LAS LLAMADAS DE USUARIOS A LAS EMPRESAS POR TEMOR A ESCAPES DE GAS

Precauciones para achicar el pánico

La tragedia de Rosario generó dudas y temor en los usuarios. Página/12 consultó a dos expertos que sugieren dar aviso a la empresa distribuidora antes de encarar un trabajo que involucre las cañerías de alta presión.

 Por Eduardo Videla

En los últimos dos días se multiplicaron las llamadas a las empresas distribuidoras de gas natural de personas que dicen sentir olor a ese fluido en sus casas y tener el temor a un escape. “Los mismos que antes no llamaban para evitar que le corten el servicio, ahora lo hacen para pedir que lo cortemos”, dijo a Página/12 una fuente vinculada con el mercado de la distribución. Tal es la sensación que despertó en los usuarios la hasta ahora inexplicable tragedia en el centro de Rosario. Evitar el pánico, que nunca es buen consejero, y adoptar todas las medidas posibles de prevención son las sugerencias básicas de los especialistas. Página/12 consultó a expertos del sector para saber cómo actuar ante una emergencia y les formuló algunas de las preguntas que por estos días se hacen miles de usuarios.

“Llamar a un gasista matriculado y, si el inconveniente está en el regulador de ingreso, avisar a la empresa proveedora”, recomienda el ingeniero Jorge Mangosio, del posgrado en Higiene y Seguridad en el Trabajo de la Facultad de Ingeniería de la UBA.

¿Cuál es la función del regulador? Es el mecanismo que, ubicado dentro de la propiedad, disminuye la presión del gas que viene por el caño maestro a 1,5 kilogramos por centímetro cuadrado, a 0,020 kilo. “El regulador tiene una válvula en cada extremo, que se puede cerrar, pero si esa llave se rompe, especialmente la que está del lado de la entrada, el escape va a ser imposible de controlar para el gasista”, explica Mangosio. “Para ello –agrega– es imprescindible que avise a la empresa, que debe estar presente para actuar ante cualquier emergencia. Porque si se rompe la válvula o se ‘descogota’ el caño, porque está picado, va a haber un escape a alta presión y el gasista no lo va a poder controlar.”

En cambio, “si la fuga se registra después del regulador, en un caño de baja presión, va a ser fácil de controlar para el gasista, taponando el lugar con un trapo hasta que corte la llave de paso”.

¿Quién les otorga la matrícula a los gasistas matriculados? Todo aquel que se reciba en una institución reconocida oficialmente y tenga un título habilitante (desde un arquitecto o un ingeniero hasta un técnico que hizo la especialización) está en condiciones de inscribirse en la empresa concesionaria del servicio de distribución. “Lo que hace la empresa es supervisar el trabajo que hizo el matriculado antes de reconectar el servicio”, dijo a Página/12 una fuente del sector empresario.

¿Puede ser que los usuarios prefieran no llamar a la empresa distribuidora ante un desperfecto, porque suele cortar el servicio a todo el consorcio hasta que todos resuelvan los problemas de seguridad que tiene cada instalación? “Es cierto que mucha gente prefiere no llamar a la empresa y contrata directamente a un gasista, para evitar el corte”, explica la fuente consultada por este diario. “Cuando se detecta una pérdida, se corta el suministro y se revisa todo el edificio; se corta el servicio sólo donde se detectan problemas y se reconecta sólo cuando se verifica que las fallas fueron solucionadas”, agrega.

La percepción de que los cortes son masivos y prolongados se justifica en que los controles son estrictos y la mayoría de las edificaciones no cumplen con las medidas de seguridad, que han ido en aumento en los últimos años. “No es que las empresas sean más exigentes de lo que era Gas del Estado, ocurre que las normas se actualizan permanentemente y las exigidas por Enargas (el ente regulador) son muchas más que las vigentes hace treinta años: una de ellas es la obligación de poner doble rejilla en todas las habitaciones donde hay artefactos, una abajo, para el ingreso de oxígeno, y otra arriba, para la salida de gases.” Los edificios que tienen más de treinta años, en su mayoría, no están adaptados a las nuevas medidas de seguridad”, dice la fuente empresaria.

Cuando se procede al corte general es en los casos en que hay un escape en la “prolongación interna”, el caño que va desde la calle hasta el domicilio, antes del regulador de presión y de los medidores.

¿Si el consorcio contrata a un gasista para hacer una reparación en el regulador, debe notificar a la empresa distribuidora? “Sí, en rigor, debe hacerlo el gasista. La empresa tiene que estar notificada. Porque si hay un desperfecto en el tramo de alta presión, el gasista no lo va a poder controlar. La empresa puede mandar o no una cuadrilla, pero debe estar notificada”, comentó la fuente especializada.

¿Puede el encargado del edificio tener una llave para cortar la válvula desde la calle ante una emergencia? ¿Tiene cada edificio una llave en el frente desde donde cortar el suministro? Para el vocero empresario, el manejo de esa llave es responsabilidad exclusiva de la distribuidora. Para eso, el gasista o el encargado deben notificar a la empresa antes de emprender una reparación de esa magnitud. A la segunda pregunta, la fuente no tiene respuesta precisa: “Hay una cuadrícula con la distribución de llaves en cada calle de cada barrio. Puede haber una caja frente a cada edificio o una por cuadra, según el barrio”, describió.

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Si la llave de entrada del regulador se rompe, el escape va a ser imposible de controlar para el gasista.
 
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